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Basta de accidentes
prevenibles en las carreteras
Raúl
Weiner
El grave accidente del día
jueves en el kilómetro 53 de la
carretera central que ha causado
la muerte de 12 personas por la
explosión de pirotécnicos que
viajaban junto a los pasajeros
en un vehículo de servicio
público, ha sido una trágica
confirmación de lo reiterado por
LA PRIMERA sobre la inoperancia
de los sistemas de control
estatal de las grandes vías
terrestres, a cargo de la SUTRAN.
Veinte kilómetros más arriba, el
6 de octubre de este año,
murieron en un viaje de
medianoche otra docena de
personas, entre ellas varios
niños, en una combi sin
autorización para este tipo de
servicio y sin cinturones de
seguridad.
Pero el caso es que en los dos
caso, los vehículos mortales
habían pasado minutos antes por
el control carretero de Corcona
donde opera un contingente de
empleados de la SUTRAN al lado
de la Policía de Carretera y que
como reseñamos hace unos días en
estas mismas páginas, se toman
largo tiempo con cada chofer
intervenido moviéndolo de un
lado a otro, en un tropel de
funcionarios y policías,
mientras por sus narices pasan
otros carros que violan
flagrantemente los reglamentos.
Todo esto, por supuesto, se
presta a la coima y la vista
gorda. Tanto la combi nocturna
del día 6, como la Coaster
explosiva del 20, pudieron ser
detenidas y obligadas a no
seguir circulando.
Con ello nos hubiéramos ahorrado
24 muertos Pero otra vez, la
señora superintendenta, la
contadora Elvira Moscoso, ya
está diciendo que esta parte de
la fiscalización no le compete
porque se trata de rutas
locales, que es su definición
para el trayecto Chosica-Matucana.
El problema es que si así fuera,
todos pasan por la misma
carretera y e idéntico control,
y que uno de los principales
riesgos de la Carretera Central
estriba precisamente en esa
mezcla de lo local con lo
interprovincial, que impide
frenar la informalidad. Una
Coaster explotando en la
carretera luego de una grosera
burla al reglamento al
transportar sustancias
peligrosas con pasajeros, ante
la indiferencia de los
inspectores, es un baldón brutal
a los esfuerzos por ordenar el
transporte carretero y reducir
los accidentes.
Si los jefes de la SUTRAN no lo
entienden y sólo vuelven a
justificarse entonces estamos
perdidos. El lema de tolerancia
cero tendrá que cambiarse por el
de seguridad cero para empezar a
ser sinceros ya que nadie está
tomando en serio lo que viene
ocurriendo.
Es tiempo de decir: basta de
accidentes.
www.rwiener.blogspot.com
Gentileza:: Raúl Wiener
[raulwiener@yahoo.com.ar]
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