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El gobierno electrónico y el
acceso a la información
Según expertos, de la Organización de los Estados
Americanos (OEA) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe
(CEPAL), los gobiernos de la región se están modernizando y están buscando
formas de conectar a la sociedad; no obstante, de acuerdo a la encuesta
periódica sobre los avances de los países del mundo en cuanto a la gestión de
los asuntos públicos por Internet, recientemente publicada por el Departamento
de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas, "el sector privado ha sido
el que más rápidamente ha incorporado los beneficios de la revolución digital a
la gestión de sus diferentes actividades y ha existido un retraso relativo en la
aplicación extensiva de estas tecnologías en la gestión de los asuntos
gubernamentales" (revista SUMMA # 167, abril 2008).
De acuerdo al Índice de Disposición para el Gobierno Digital presentado por
Naciones unidas, El Salvador ha avanzado de la posición 79 en el año 2004 a la
posición 67 en el 2008, lo cual refleja un crecimiento de 12 posiciones desde el
lanzamiento oficial del Programa de Gobierno Electrónico de El Salvador, en 21
de mayo de 2004 hasta la fecha. Los resultados son alentadores, pues posicionan
al país en segundo lugar en la región, sólo superado por Costa Rica (59).
El Banco Mundial define al gobierno electrónico (e-gobierno o gobierno digital)
como "los sistemas de información y las tecnologías de información y
comunicaciones (TICs) de los gobiernos, que transforman las relaciones con los
ciudadanos, el sector privado y otras agencias estatales para promover el
crecimiento del ciudadano, mejorar la entrega de los servicios, consolidar
responsabilidades, aumentar la transparencia, o mejorar la eficacia del
gobierno".
Según esta definición hay cinco fines que lleva implícito la implementación de
dicha estrategia. El primer fin es promover el crecimiento del ciudadano, tarea
que ha sido difícil de cumplir en nuestro país por la ausencia de un Plan de
Nación que cree una sinergia real entre la empresa privada, el gobierno y las
universidades; por otra parte el hecho que sólo el 10% de la población disponga
de Internet reduce más el impacto positivo que implica el gobierno electrónico.
A esto hay que sumarle que desde que entró en vigencia el Programa de Gobierno
Electrónico de El Salvador la legislación nacional no se ha modernizado, lo cual
dificulta el cumplimiento del segundo y tercer fin: aumentar la transparencia y
mejorar la eficacia del gobierno.
Un estudio elaborado por la Alianza Regional por la Libertad de Expresión e
Información el año pasado reveló que de 40 instituciones del Gobierno sólo 16
son, de alguna manera, transparentes frente a la ciudadanía en cuanto a la
rendición de cuentas, sus presupuestos e incluso licitaciones y compras, al
menos en Internet. El panorama no ha cambiado mucho, pues el país no posee una
Ley de Acceso a la Información Pública y aparentemente no hay voluntad por
analizar la iniciativa que actualmente están impulsando algunos sectores del
país.
En cuanto al cuarto y quinto fin: la búsqueda de mejorar la entrega de los
servicios y consolidar responsabilidades, el gobierno ha avanzado modestamente.
Actualmente se dispone de algunos servicios en línea tales como el pago de los
Impuestos de Renta, solicitud de DUI y concertación de cita para el mismo,
consulta de esquelas, y cálculo de refrenda y placas, servicios a las empresas
(pago de IVA, teledespacho de aduanas, ventanilla única para proyectos de
interés social, consulta de importación / exportación, consulta de trámites de
control de alimentos y Comisión Nacional de la Mediana y Pequeña Empresa), por
citar algunos.
Pero, volviendo al tema del gobierno digital de El Salvador, en una primera fase
informativa el gobierno presentó información relevante a los usuarios de los
servicios públicos (a través del portal http://www.elsalvador.gob.sv ). En esta
fase la información disponible permite que los usuarios tengan un conocimiento
claro sobre las gestiones que se realizan en cada una de las oficinas y los
procedimientos que deben seguir para completar dicha gestión.
En la segunda fase, que de acuerdo al sitio oficial aún no ha iniciado, los
usuarios podrán acceder a una serie de formularios que pueden completar, con el
objetivo de ahorrar tiempo al momento de realizar las transacciones directamente
en las oficinas establecidas. Finalmente en una última fase, los usuarios de los
servicios públicos podrán acceder a información sobre las gestiones que se
realizan, completar los formularios necesarios para iniciar los trámites, sin
necesidad que el usuario se presente a las oficinas físicamente.
De acuerdo a la Estrategia de Gobierno Electrónico de El Salvador el objetivo de
la Estrategia es reunir todos los sitios gubernamentales en el Portal para
simplificar el acceso del ciudadano y organizaciones interesadas en la
información y servicios en línea disponibles sobre el Gobierno; sin embargo, l
os beneficios del Gobierno Electrónico aún no son tangibles. Se espera que la
estrategia a mediano plazo permita una mejor entrega de los servicios del
gobierno a los ciudadanos, mejor interacción con el comercio y la industria, una
administración más eficiente del gobierno y el enriquecimiento del ciudadano por
medio del acceso a la información; lo cual impactaría en una disminución de la
corrupción, transparencia creciente en la gestión de gobierno, y una reducción
de costos.
El éxito de la estrategia de gobierno electrónico brinda un gran potencial para
formar de nuevo al sector público y de construir relaciones entre los ciudadanos
y el gobierno. Para que ello sea posible es necesario que la empresa privada,
las universidades y el gobierno aunemos esfuerzos para acelerar la
implementación de dicha estrategia.
Según algunos estudios hay seis aspectos que deben considerarse para una buena
implementación de la estrategia de gobierno electrónico: definir p olíticas de
seguridad, políticas de privacidad, el acceso a discapacitados, enlace a bases
de datos, publicaciones electrónicas y servicios en línea totalmente prácticos.
Confiemos que no haya que esperar otros cuatro años para empezar a gozar de
todos los beneficios del Programa de Gobierno Electrónico de El Salvador.
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