|
La
Busqueda
Por Oscar
Portela
Poema en tres movimientos
(versión preparada especialmente
para Milagro Haack)
dedicado al maestro Joaquín
Meabe.
Obertura
Nací desnudo todo piel
coextensiva al mundo.
Largo fue el alarido.
El parto del co-nacer de aquel
alumbramiento
en cual abría los párpados sin
ver
fue la apertura y el denso duelo
que permitía salir de la caverna
y ver la la luz,
Oír los pájaros,sentir de nuevo
el agua,
Abrirme al mundo de la
intemperie
sin fin del infinito -
contra-intemperie
del amor y la muerte
del rayo que timonea el
universo.
Nací desnudo como cuando
después réalise los hechizos que
lentamente
me condujeran a tu cuerpo
que hoy trasporta mi nombre.
Busqué amparo en la tibieza de
mi madre,
y el asombro llegó hasta mí
de las manos de las bastas
llanuras amarillasy las
"animas"/*
de un paisaje salvaje,
Que hería las pupilas del niño
con frenético
ardor me amparé en las palmeras
y los sueños de los largos
inviernos,
tapé mi denudes sentí la calidez
y los aromasque guardaría ya
para siempre
en las memorias del olvido
tal la guarda del ser en el
silencio.
Así me abría a la zozobra de ser
desnudo
ya para siempre todo piel,
todo angustia de piel
y de sentidos, el tacto de mis
manos impías y mis ojos fanales
de lujuria.
La lascivia de un cuerpo
confundido
a los blancos jazmines del
verano
y al doloroso rojo del verano ya
para
siempre rabdomante de vientos
y liras que la intemperie sin
fin
puso en mis manos.
De aquel relámpago de Zeus nació
mi sed,
de su trueno, los espantos y
goces
de los sentidos todos, de su
rayo el polvo
de las cenizas que esparce hoy
el viento
en las plegarias que abren
el tiempo de las interrogaciones
y el poniente final de una
intemperie
que se termina hoy
con esta historia mía
Yo era el niño de las abras y
los zureos
de palomas, el niño de la música
de
las lluvias de los largos
inviernos,
el niño que se miraba en el
espejo
de las albas y se escuchaba
en el chillido de los monos ,
el niño destrozado por Lear
El niño de los aromas del
guayabo
un pequeño Narciso hoy casi
ciego
que mitraba su cuerpo sin saber
todavía
que habría de encontrar
en tu cuerpo enjoyado
el mundo al que no había
nacido todavía.
El niño ya no está mas conmigo.
Pero en el silencioso dialogo
busca aquel perdido mundo de las
violetas
en los cánticos y promesas del
futuro
y he aquí que yo prometo
todavía.
Toda promesa es un deseo no
cumplido
y aunque ya las visiones fueran
ensalmadas
en las largas plegarias, aquí
estoy todavía,
desnudo todo piel y abierto
al mudo de lo oído sobre
la tierra en el pasado.
II
Yo me buscaba en todo en todo
me buscabapero los claros
lagunares
de tus ojos aún no estaban
Y estas manos donde grabé mi
historia
voces de la memoria de mi
historia
que aún no estaban abiertas al
recuerdo
del “sub-venir” que alguna vez
y sigilosamente llegarían a mi
allá en la “mocedad de la
mirada”
Serían hoy mi intemperie y
refugio.
mi dolor y mi gozo,mi nuevo
nacimiento
y aquel definitivo estar aquí
cual Dromedario que espera
aún el rayo que fulmina
Y del cual como Fenix salgo
re-encarnado
como cuando en dolencia viva y
en el adolecer
primero me ofreciste el veneno
de tu boca.
Contemplaba el poniente en
Derquí
lejano de aquel Santa Lucía de
mi infancia
entre corrales, lazos y gritos
de "peonadas" ,
yo me soñé a mi mismo cual
príncipe
de las hespérides del sentido.
La poesía me ha arrebatado todo
y agradecido estoy en esta mi
orfandad
desnudo y aún atento a los
electrizantes
aromas del limonero de las
calles
y de los cuerpos jóvenes
que Zeus raptara atento
a las delicias y los goces.
III
Florecían las angustias y los
arrobos
eran míoslas osadía eran mías,
míos eran los sueños y las
precogniciones
los aleluyas y temblores,
los ossanas que ya nombre
algún día o las celebraciones
de la tierra y las mareas
los naufragios y las
resurrecciones
hasta que tu llegaste y toda luz
fue recibida por las sombras.
Yo me encontré en tus ojos,tus
manos
y mis manos fueron aquellos
olvidados
Senderos en el Bosque y el
trayecto
del vuelo fue la herida.
La derrota y la herida .
Pero el gozo y el renacer
desde la muerte como Orfeo
y en el jadeo final de la
victoria
tu me herías de muerte,
más vencedor de los blancos
olvidos yo volvía hacia hacia ti
para secar el mar de manantiales
que se corrían desde
tu joven cuerpo.
¡Y la alabanza vino contigoY
Y la tristeza y el abandono
que ahora aquícanto ya puramente
extraído de mí porque tu eres
solo aquel nombre que portaba
tu cuerpo de Dios angélico y
alado.
Nnada ya pondría exiliarme
de la beatitud de los sentidos,
y de aquellas plegarias
de las memorias que “la nada
guarda”
como olvido de si.
Y aquí en silencio y canto .
Y es el silencio manantial de
una doncella de las que fluyen
aguas y ríos de montañas
en el cual purifico mis sentidos
Ah mis blancos pegazos
en los que volaré hasta el mar
de las Estigias para luego
volver
eternamente a ser flor,
caballo, trino y viento
y gozo de tu amor en la
consagración
de nuestros cuerpos en
una luminosa primavera.
IV
Fanales de los que mana la luz
que juega entre
las sombras y las sombras
bendecidas.
Ya mis canos cabellos se vuelven
negros
como fauces de un tigre pero
recuerdo
y del recuerdo brotan flores
frescas y ásperas,
dátiles y serpientes,cornos y
flautas
y un solemne réquiem y soy feliz
como el niño que retorna su piel
sin cicatrices ni temores de ser
herido por Apolo.
Aquí estoy en esta soledad
poblada
de fantasmas que cohabitan
y estos poemas paren junto a mí.
¿Recuerdas tu aquel verano
en el cual nos amamos debajo
de las aguas de aquel río
turbulento y profundo?.
Hoy debo confesarlo cuando
baja el crepúsculo hacia mi.
Ya nunca emergí de aquellas
aguas.
*/ animas: espectros o
apariciones.
aníma-alma.
Gentileza::
portelao@hotmail.com
nadigital
|