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Luis
Buero
 
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Los celos en general y en la
pareja en particular
Por Luis Buero
Los celos que carcomen y que voy
a abordar no son aquellos que, en la pareja o en otro tipo de relaciones,
estén justificados por actitudes concretas de los otros.
No se trata de celos de hijos cuyos padres hagan notorias diferencias de trato
entre hermanos ni de un miembro de la pareja que descubre actitudes engañosas
en su partenaire, y eventualmente una infidelidad. |
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“Los Celos que
carcomen” serán, en este artículo, los absolutamente imaginarios, los que se
sufren con la aparición de un tercero que interacciona (aunque sea
casualmente) con la otra parte del vínculo que tememos perder. Es el
celo-alucinación, el celo alarma, el celo terror a la pérdida y al ataque, el
celo inseguridad. Son los afectos inesquivables que me llevaron a armar y
coordinar un taller de reflexión y mutua ayuda para celosos y celados, que ya
lleva tres “ediciones” en distintos lugares con variados grupos. Un taller
para celosos y celados anónimos.
1.-Introducción
Celos, envidia, voracidad, trilogía de emociones “negativas” que alimentaron
la creación de diez mandamientos y miles de leyes en todo el mundo que ningún
poder judicial logra que se cumplan finalmente.
Sentimientos que habitan en el origen de la vida, y en la concepción mítica
del mundo que los propios hombres escribieron en los relatos religiosos y en
los artísticos. Aún dentro de su oculta simbología en nuestro pasado lejano
hay un Caín que mata a un Abel, o un Yago que induce a 0telo al homicidio a
través de una calumnia porque desea su puesto, o una madrastra que inútilmente
pregunta “espejito, espejito....¿quién es la más linda del reino”? y ante la
respuesta que certifica la falta, se instala ella la idea de regalar a su
rival una manzana envenenada.
Los celos son afectos constitutivos de nuestras más pequeñas células
narcisísticas, y no hay ser viviente que en alguno de los ámbitos de su
existencia no los haya sentido alguna vez.
También se nos revelan los celos como ingrediente del amor de pareja y se
evidencian de las más diversas maneras (instinto de posesión, temor a la
pérdida, fascinación del rival, pulsión de muerte, actos de violencia, o como
espuela para el erotismo en un vínculo).
Pero fundamentalmente los celos “imaginarios” o “alucinatorios” son los
generadores de conflictos en las parejas, en las familias, en los espacios
laborales, y hasta en las contiendas políticas. Hasta se podría decir que dos
gerentes de programación de emisoras competidoras hoy mueven el tablero de la
grilla de ciclos televisivos para ganar el amor del público, de manera
irrespetuosa hacia esos espectadoras, más allá del negocio que los aumentos de
ratings puedan ocasionar.
Porque.... en teoría buscamos una definición y un origen de los celos,
saciamos nuestra ignorancia hasta conocer la fibra más íntima del monstruo
verde de las siete cabezas, pero...¿y luego qué? ¿qué hacemos con ese saber si
no podemos lograr una apropiación instrumental que nos ayude a producir un
cambio en el aquí y ahora?
A mitigar el sufrimiento del que cela y del que es celado.
El operar sobre los celos es una tarea de aprendizaje, o de cómo diría Enrique
Pichón Riviere, de enseñaje.
La respuesta obvia es que el problema no está solamente en enterarnos qué nos
pasa y porqué, sino en ver qué podemos hacer con eso. Y cómo podemos
enfrentarlo a diario con técnicas renovadoras, creativas, sorprender al otro y
a nosotros mismos con recursos que nos permitan movilizar esas ansiedades
profundas que nos provocan navegar aguas turbulentas donde los vínculos corren
riesgos de atorarse en piedras o acantilados. Llegar pues, a través de
técnicas DE TRABAJO GRUPAL allí donde la palabra no puede ser agente de
cambio. Porque el cuerpo muchas veces se nieta a mentir. Y comprender
finalmente que seguimos siendo únicos e irrepetibles, justamente como
componentes de la gran riqueza grupal en acción, y no dentro de la ilusión del
Todo pasivo y omnipotente que alguna vez creímos ser, como parte de una
fantasía inevitable, pero de corta duración. Añorar ser el UNICO es por
empezar, no poder entender finalmente cuál es nuestra propia situación dentro
de la corriente vital de la que formamos parte. Y es conectarnos con la
impotencia de pretender detener y encapsular lo incontrolable, el Otro,
ahogándonos en ese mar imaginario y frustrante.
Lo grupal, por último, nos provee la ilusión de lograr vencer ese UNO formado
por el paciente y el analista, ese dúo unificado en un animal simbólico de
ocho patas, madre e hijo indiferenciados, trabajando los celos y su herida
desde la circulación de la energía grupal
1.1 DEFINIENDO EL TÉRMINO
Celos, del griego zélus del latín zélosus, es definido por el diccionario como
la “sospecha, inquietud, y recelo, de que el ser amado haya puesto o ponga su
cariño en otro”. Los celos tienen mala prensa, pese a ser uno de los
sentimientos que nos acompañan desde que iniciamos nuestros primeros pasos en
la Tierra.
La primera vez que manifestamos celos frente a nuestra pareja causamos gracia.
Esa mujer o ese hombre comprenden que estamos enamorados y toman esta reacción
como un signo inapelable de nuestro amor, a lo mejor hasta ese momento no
declarado.
Claro está que el sentido del humor frente a nuestra explosión por celos no le
durará toda la vida. El celoso acosa, persigue, quiere controlar obsesivamente
su posesión.
Si pensamos en el contexto social nos preguntamos: ¿los celos son hoy los
mismos que los de ayer? ¿los de la década del 30, del 50, los de los últimos
quince años?
¿O los celos están “fuera del tiempo?
2- LOS CELOS y EL ARTE
Los celos han motivado distintas obras de arte. Una de ellas es la referencia
que a ellos hace el teatro a través del inmortal Shakespeare y su “torturado”
moro de Venecia.
Los celos tienen etapas, así como la uva se convierte en vino y la oruga en
mariposa.
Otelo plantea en su dramática distintas fases para los celos.
Primero simplemente surgen en 0telo como fantasía, ante el temor de perder lo
que más ama, luego se convierten en una pulsión destructiva cuando Yago le
miente diciéndole que ha visto el pañuelo de ésta en manos de Casio, más tarde
asesina a Desdémona y finalmente, cuando se entera de la verdad, se suicida.
Otelo en ningún momento duda de Yago, ni imagina que éste pudiera estar movido
por oscuros intereses para contarle lo que vio. Es como si en el fondo de su
ser pensara que la infidelidad de Desdemona es absolutamente posible, y de
alguna manera esperada e inevitable, pues 0telo ya ha tenido una defraudación
anterior, la que provino de su madre. Yago no hace más que reavivarle esa
sospecha que detrás de toda mujer pura existe la ramera lasciva, la cuál se
corporiza ante sus ojos por el sólo producto mágico de sus celos. El celoso
pues requiere que su fantasía paranoica se concrete. Que su profecía terrible
se cumpla.
Pero ¿cómo asesinar al ser que se ama?
3 .-CELOS PATOLÓGICOS Y CELOS NO PATOLÓGICOS
¿En qué radica la diferencia?
Los celos consisten habitualmente en una preocupación por la posible pérdida
de una persona amada o malestar por la relación real o imaginada que esa
persona tiene con alguien más. Quienes sienten este tipo de celos prefieren
que sus parejas permanezcan con ellos y no desean que tengan una relación
demasiado íntima con nadie más. Pero cuando esos celos están acompañados de
intensos sentimientos de inseguridad, auto-compasión, hostilidad y depresión y
producen una baja sensible en la calidad de vida de los integrantes del
vínculo, pueden ser destructivos para la relación. Allí podríamos estar
hablando de celos patológicos.
Las personas con celos patológicos, exigen a su pareja que no se implique
emocionalmente con otras personas. Ven como rival o enemigo potencial a
cualquier ser del sexo opuesto que se acerque a su pareja (en el caso de
heterosexuales) o del propio sexo (homosexuales). En ese caso suena la alarma:
¡peligro, a mi pareja se le derrite el cerebro y se enamora del otro!
Su pensamiento es rígido y dogmático, porque siente que si pierde a su pareja
esto será terrible e insoportable. De allí su característica controladora,
vigilante, asfixiante, insegura, deprimida en ciertos momentos, agresiva en
otros y siempre dependiente. Su pacto secreto es: te doy todo pero dame todo,
si no serás una mala persona y tenés que ser castigado/a.
De allí a un acto de violencia hay un paso. El o la que sufre celos patógenos
no se imagina la vida sin la otra persona, pues piensa que si se separa no
conocerá a nadie más. Su contrato con el otro, como el del bebé recién nacido
con la madre, fantasmáticamente un vínculo de supervivencia, y cuando se
suspende la provisión de suministros narcisísticos, a través del cariño o la
sola alarma de que puede perderse al ser amado, genera una defensa desesperada
de esa persona. Su lema es:
Tengo que estar absolutamente seguro/a en todo momento de que mi pareja me
ama, ya que necesito su amor para vivir. Y tengo que estar atento porque
cualquiera en el momento menos pensado me la, lo, puede robar.
La ley del todo o nada.
En las entrevistas que se realizamos a prestigiosos terapeutas y que están
contenidas en el capítulo dos de este trabajo, intentamos tres maneras de
analizar los celos:
a) Como un sentimiento o un afecto en si mismo.
b) Definir al portador de los celos, al celoso.
c) Indagar el hombre y sus celos pero en situación teniendo en cuenta su
contexto social, educación, cultura que lo atraviesa y además las
características propias de su pareja en el momento de la puntuación. No todas
las personas son celosas con todas sus parejas, lo cual significa que a veces
hay “provocadores/es” conscientes o inconscientes de celos, llamados
vulgarmente, histéricos/as.
4- PROFUNDIZANDO.(los autores fundamentales)
4.1 ¿ qué dice MELANIE KLEIN sobre los celos?
Habrá sido celoso el marido de Melanie Klein. Su biografía la presenta como
una mujer inquieta que con frecuencia se mudaba de ciudad y adquiría un nuevo
desafío. No sólo realizó técnicas lúdicas en terapias infantiles, sino también
se ocupó de grupos de adolescentes con adicciones, ya en Estados Unidos.
Para Melanie Klein existe un “Edipo temprano” que comienza a desarrollarse en
la etapa depresiva del bebé, cuando éste percibe a la madre como objeto total,
y se ve afectado por el fuerte vínculo que descubre entre su madre y su padre.
Hanna Segal en su libro Introducción a la Obra de Melanie Klein, editorial
PAIDOS, define esta situación afirmando que la misma le origina al bebé
intensa frustración, celos, envidia, fantasea que sus padres están casi en
coito continuo, y que se dan entre si gratificaciones que él, el bebé, desea
exclusivamente para si.
Melanie Klein diferencia envidia de celos y voracidad.
Los celos se basan en el anhelo de poseer íntegramente al ser amado, al objeto
de deseo, y excluir todo rival. La relación es triangular y este sentimiento
es posible a partir de ese momento de la vida en la que el sujeto puede
reconocer y diferenciar la existencia de objetos y de relaciones objetales. En
la envidia el deseo es ser uno tan bueno como lo es el objeto, y de no poder
hacerlo, intentar destruirlo para que el dolor que produce la envidia cese. La
voracidad en cambio es el intento de extracción de todo lo bueno que posee el
objeto sin medir las consecuencias de ese acto.
Aquí van sus definiciones, anotemos:
Envidia:
Consiste en colocar impulsos destructivos y partes malas dentro del objeto,
con el fin de dañarlo, destruirlo y controlarlo. Identificación proyectiva
destructiva, fundamentalmente sobre objetos parciales. Tiene un componente
libidinal menos intenso que la voracidad y está impregnada del instinto de
muerte.
Celos:
Se basan en la envidia, comprenden una relación de al menos dos personas y
conciernen principalmente el amor que el sujeto siente que le es debido y le
ha sido quitado o está en peligro de serlo, por un rival. Son necesariamente
una relación de objeto total.
Melanie Klein señala que al comienzo de la vida hay dos fuentes de ansiedad:
la interna estaría dada por el instinto de muerte que fundamenta el temor a la
aniquilación y la externa, que estaría dada por la experiencia al nacer en
forma de la primera castración y sería la base de las angustias posteriores.
La primera relación objetal que realiza el niño es la alimentación y se
realiza con el pezón de la madre, tanto para los instintos de vida como para
los de muerte, impulsos que estarían en equilibrio cuando el bebé está libre
de hambre y tensión interna. El equilibrio se puede perturbar tanto por
pulsiones internas como por elementos del medio, desencadenando la avidez.
Cualquier aumento de la avidez fortalece la sensación de frustración y
paralelamente aumenta la intensidad de la agresión, lo que simultáneamente
incrementa la ansiedad persecutoria y esta aumenta, a su vez la avidez,
formando un círculo cerrado. Por otro lado, a medida que aumenta la
gratificación, disminuye la envidia, la disminución de la envidia permite
mayor gratificación y esto a su vez, estimula la disminución de la envidia.
Para Lacan los hombres y las mujeres no se diferencian por sí al reconocerse
sino que, en tanto seres hablantes, son reconocidos, es decir, supone la
asunción del propio sexo mediante la aceptación del sexo del Otro, más allá
del encuentro con la diferencia sexual anatómica que describió Freud. Se trata
de la confrontación con la existencia de una relación distinta a la
castración, una posición distinta en el deseo, un estilo distinto en el amor,
otro goce que no es el goce de uno
"No sé qué soy" es el síntoma que produce la sexuación cuando se trata del
reconocimiento del sexo pero no en uno sino en el Otro. La otra al acentuar y
poner en juego su feminidad me ayuda a desenfundar mi masculinidad, y
viceversa.
5. CELOS MASCULINOS Y FEMENINOS
Freud entendía los celos bien como proyección, bien como homosexualidad
inconsciente, en una gramática de la vida amorosa que se deriva del complejo
de Edipo. Esto surge de dos ideas de Freud:
a) la fascinación por el semejante, el rival me plantea en algún punto el
encuentro conmigo mismo. Identificación narcisista con el objeto letal.
b) en la situación de celos la persona más amada deviene en objeto
persecutorio, en perseguidor.
Según esta hipótesis, los celos masculinos se explican por la divergencia
situada ahora en el goce de la mujer. Se trata del "otro goce" del que ella no
sabe nada y que excede el inconsciente. Es el desencuentro sin remedio con el
hombre, que no quiere saber nada por el horror a la castración.
Los celos femeninos en la mujer también provienen de su elaboración del
complejo de Edipo, para Freud porque la verdadera mujer es la que ha
abandonado a la madre como objeto para orientarse hacia el padre.
Para Lacan, hay una lógica que distribuye las posiciones sexuadas: será hombre
a condición de tener el falo y no ser el falo, y una mujer será el falo, a
condición de no tenerlo. Obtiene el signo de que lo es a condición de hacerse
desear por el hombre. Ella al convertirse en el falo se convierte en el objeto
de deseo, de poder, el objeto que organiza el lenguaje, la vida toda. Si el
deseo del hombre no le rinde homenaje, si lo que el hombre le devuelve es que
ni lo tiene ni lo es, ella se deslizará por una grieta abierta.
Un esfuerzo de simetría podría hacer suponer que la degradación de la vida
erótica determina los celos en la mujer. Por el contrario, ellos derivan tanto
para el hombre como para la mujer, de la propia sexualidad femenina. Lo que
alimenta el síntoma es la dimensión de cómo reconocer eso que habita en el
Otro.
Los celos tienen que ver con la posesividad, con aquello que se siente como
personal y privativo, del mismo modo que una persona se relaciona con sus
tierras, sus propiedades o su ganado. Pero nadie puede sentirse celoso de su
propiedad aunque pueda aplicar en su custodia un celo especial. Se sienten
celos de las personas, concretamente de aquellas personas que se percibe que
nos pertenecen como el ganado o la tierra y que pueden escapar de nuestra
influencia y de nuestro lado para irse con un mejor postor. Sobre todo se
sienten celos de las parejas, unos celos que incluyen lo sexual si se dan
entre parejas sexuales y también una forma de celos que tiene que ver con la
obligación de compartir con otros los cuidados de una persona muy especial o
significativa (celos fraternales).
Freud llamaba a los primeros celos sexuales y a los segundos celos infantiles
dado que es posible observarlos entre hermanos compitiendo entre si por los
cuidados de la madre, aunque a esta conducta entre hermanos se les denomina
frecuentemente celos, hoy se interpreta como rivalidad agonística, dejando el
sustantivo celos para uso exclusivo de los celos sexuales.
La naturaleza psicopatológica de los celos, desde el punto de vista afectivo
procede del temor: el temor de perder algo que nos pertenece, mientras que
desde el punto de vista cognitivo es más bien una obligada tarea: el afán o
inversión de tiempo o recursos que dedicamos para que esto no suceda. De
entrada existe una diferencia entre los celos femeninos y masculinos, el temor
del hombre es un temor "hacia los cuernos" o hacia la infidelidad de su
pareja, mientras que el temor de la mujer es el temor a ser abandonada. La
infidelidad de la mujer es para el hombre un temor atávico que es anterior a
la ganancia de la confianza y que está asentado en la incertidumbre de su
transmisión genética, mientras que en la mujer que carece por naturaleza de
esa duda, su temor procede más bien de la posibilidad de ser desplazada por
otra hembra, no tanto por la infidelidad ocasional del marido (que suele ser
algo tolerable) sino por la posibilidad de que su pareja acabe por dejarla
abandonada .
5.2 PERO QUÉ ES EL AMOR ENTONCES?
Freud, en el capítulo 7 de “Psicología de las Masas.....”comienza refiriéndose
al enamoramiento como una investidura de objeto de parte de las pulsiones
sexuales. Pero en cuanto profundiza su análisis llega a la conclusión de que
ese objeto, el ser “amado” sirve para sustituir un ideal del yo propio no
alcanzado, y aquí entra en juego el narcisismo y con el tiempo, de persistir
esta actitud, el objeto se vuelve más valioso y grandioso, al llegar a poseer
todo el amor de sí mismo del yo, y la consecuencia natural es el
auto-sacrificio de éste.
El objeto se pone en el lugar del yo o en el lugar del ideal del yo.
¿No es este motivo suficiente para vivir con horror la posibilidad de perder
al ser amado?
Si, pero el verdadero temor a la pérdida solo opera en el celoso ante la
aparición de la nueva estrella de esta obra: el tercero.
El papá, el hermano, el amigo, el ex novio, el compañero de oficina que llama,
el colega, el jefe. La prima, la secretaria, la alumna, la vecinita.
El tercero incluido....
Pero el primer herido no es nuestro amor, sino nuestro amor propio. ¿0yeron
hablar de Narciso?
RESUMIENDO
Lo que se ha visto en el Taller de reflexión Cuando los celos te Carcomen,
actividad grupal, con los participantes:
Origen de los celos
• miedo a la pérdida y al ataque (ansiedades básicas que sufrimos desde el
nacimiento)
• fantasía de fusión, retorno al sentir infantil, resistencia a la pérdida del
amor exclusivo de la madre, búsqueda de un espacio sincrético en el que el yo
y el no-yo no están discriminados,
• baja autoestima (permanente o eventual, por un hecho del momento)
• contexto cultural-social, religioso, jurídico,étnico, por ejemplo, sociedad
monogámica donde el adulterio es penado en todos los ámbitos. etc.
• Tensión en la adaptación sujeto-mundo en la hipermodernidad. Cambio de
valores, liberalización de las costumbres y compromisos, etc.
• Individualismo extremo, olvido de que el hombre es un ser social, la pareja
se recorta en el primer encuentro del ámbito que los rodea pero ese ámbito
existe, invade, exige.
• Necesidad de erotizar a la pareja con la aparición de un tercero, real o
imaginario.
Sensaciones comunes
Celoso: sentimiento de exclusión, ansiedad extrema.
Celado: asfixia, castración.
Motivos de celos. (el tercero puede ser otra persona, otros vínculos, una
vocación, un trabajo, un estudio, un deporte, un animal, un objeto
–auto/computadora, el ciberespacio, nuevas costumbres sociales, la familia de
la pareja, etc )
Se personifica en desconocidos o seres imaginarios, también en amigos,
compañeros/a de trabajo o estudio, familiares, etc.
Celos Patológicos (generan un drama cotidiano, impiden –o coartan- al celado
insertarse activa y creativamente en la realidad, llegan a la violencia verbal
y física. La persona amada y el supuesto rival se convierten en objetos
persecutorios. Altísima dependencia emocional. Puede terminar en el crimen,
quien mata fantasea que posee totalmente a la otra persona. El control
omnipotente del celoso destruye al objeto celado.
Celos “normales”: son un motor pulsional, pueden ser una estrategia de
seducción y socialmente un mecanismo de defensa ante la liberalidad ante los
compromisos, etc...
Funciones del taller: cuando los celos te carcomen
El taller que coordino tiene dos partes
1) una parte teórica en la que se explican temas, se discuten formas de
relacionarnos de la vida cotidiana, escenas comunes que originan conflictos.
El fin es:
Reflexionar sobre los vínculos, los imaginarios, movilizar y disminuir las
ansiedades profundas, redireccionar las energias, promover el desapego y la
autoconciencia. Discriminar celos de envidia y de voracidad. Demostrar el
carácter dialéctico de toda experiencia y que el rol es un modelo organizado
de conductas que se pueden cambiar.
2) una parte pràctica con:
dramatizaciones exponiendo los roles contradictorios, el humor, información
teórica, exposición de los participantes de sus sensaciones, historias que se
reflejan en la mirada ajena, la tarea del grupo es operativa si produce un
aprendizaje en todos. etc.
Concientizarnos en que yo soy el que sostiene la punta del hilo que me ata.
TALLER DE REFLEXION Y VIVENCIAL SOBRE LOS CELOS,
Algunos CONCEPTOS ANALIZADOS DURANTE EL taller:
* aprendizaje: - salir de la estereotipia, aprender a correrse del rol celoso
o celado con hechos.
- desapego (controlar la ansiedad que provoca el miedo inexplicable al ataque
y a la pérdida)
- Diferenciar lo obvio de lo imaginario y ver al tercero, si existe, como un
motor pulsional del deseo. 0bservar que entre el sentir y el hacer existe el
pensar, como instancia intermedia.
* comunicación: -evitar el sobreentendido, que conduce al malentendido.
-tener en cuenta que celoso y celado no manejan los mismos códigos: el celado
dice: “hay otro” , el celoso escucha: “hay un rival”.
- generar tiempo y espacio para poder escuchar y atender lo que el otro dice
intentando que las fantasías, los “ruidos”, no generen conflictos absurdos.
- Practicar la estructura de mora: consiste en reflexionar un instante, ver
qué le pasa al otro, pensar porqué nos dice lo que nos dice, contener al otro,
contenerse, preguntarse en vez de preguntar o contestar enseguida.
* transferencia: ¿cómo nos relacionamos con el prójimo? Lo vemos en alguna de
estas cuatro maneras diferentes:
• como
modelo, rival, auxiliar, objeto.
Como objeto podemos verlo como complementario, aprovechamos lo que él tiene y
nosotros no, o de manera obsesiva, queremos poseerlo, anularlo, hacerlo parte
nuestra. Pretendo que el otro haga lo que yo quiero, necesito, espero, deseo.
• mundo interno: Somos creadores de una realidad psíquica, personal, con roles
inscriptos, modelos de conducta, etc. En esas representaciones existe la
contradicción que a veces no queremos ver: celoso/celado en una misma persona
en distintos lugares o situaciones, o por ejemplo, satisfacción/frustración
como aquello que nos puede dar en diferentes momentos el ser amado.
El celoso, en situación de tercero excluído (fantaseada) duda de su
existencia, siente que ni siquiera es percibido, que los otros (dos) disfrutan
sin registrarlo.
• Dialéctica: nadie puede bañarse dos veces en un mismo río, porque el río y
la persona han cambiado.(Heráclito) Lo único permanente es el cambio.
• Proponemos Sostener la esperanza y el optimismo en el saber que todo puede
cambiarse. Y uno puede modificar el rol en el que ahora está instalado si se
lo propone. El celoso debe hacerse cargo de sus propias falencias, y no
proyectarlas en un supuesto rival o en su pareja.
• Proceso: El hombre es un ser en situación, no se trata del dilema: ser o no
ser, estamos siendo, nos configuramos permanentemente, y el avance es en
espiral, dos pasos adelante y uno atrás, y así sucesivamente.
• Discurso: el celado debe cambiar el “siento culpa por” y sustituirlo por el
“tengo derecho a”.
• Vínculos:
• el otro es un ser social, no un individuo recortado. Al conocerlo entro en
su ámbito de la conducta, en su mundo para enriquecerlo, no para coartarlo.
• en una relación de pareja hay una relación bicorporal pero tripersonal,
porque están, él, ella, y el vínculo. ¿Nos interesa conservar este vínculo a
los dos?
CONCLUSIONES
1) Los celos son un afecto o emoción inevitable, y nacen en el momento en el
que alguien o algo interfiere e intenta romper aquella fantasía por la cual
creemos ser Uno con el 0tro (la madre). Los celos pueden ser una reacción
natural ante la posible pérdida de nuestra pareja. Lo que determinará que los
celos sean patológicos o normales será su intensidad, la reacción que
provoquen y el hecho de que se deban a una causa justificada o infundada.
2) La celopatía, enfermedad de celos, tiene su origen en la misma personalidad
del celoso; es como si quedara fijado en la posición esquizoparanoide (Melanie
Klein) dominado por el miedo al ataque y a la pérdida.
3) Los celos pueden ser el emergente de deseos de infidelidad proyectados en
el otro/a.
4) La fascinación por el tercero es interpretado por Freud en algunos casos
como una expresión de homosexualidad reprimida. Esto se debe a que nos
identificamos con el rival o adversario, al cual también envidiamos y queremos
sentir su placer, pero por otro lado también tenemos una identificación
parcial o total con nuestra madre, y nos resuena su placer también.
5) Los celos son una señal de debilidad, y están relacionados con la falta de
confianza en si mismo del sujeto celoso, cuya autoestima depende excesivamente
de su pareja (recordemos a O. Fenichel cuando se refiere a la provisión
fundamental de suministros narcisisticos del lactante por parte de su madre, y
la sensación de peligro de muerte que surge de la suspensión de los mismos. A
esto se refiere también Hugo Pisanelli en la entrevista de este mismo trabajo
al calificar como vínculo de sobrevivencia el que se establece entre el bebé y
la madre en sus primeros tiempos de vida.
6) El celoso patológico es aquel cuyo accionar movido por los celos hace
sentir a él y a su pareja, que desciende la calidad de vida de ambos, o sea
que la existencia de la pareja deja de ser un ámbito de comedia para pasar a
ser una tragedia diaria.
7) La envidia es querer tener, los celos son un querer retener; las
entrevistas realizadas coinciden en que el tipo de relación que el bebé
establezca con la madre y la forma en que tramite en su psíquis las
sensaciones de plenitud y de abandono, son la plataforma fundamental para la
crianza de un celoso voraz o no.
8) La angustia y la desesperación del celoso surgen del querer inútilmente
controlarlo todo, y la impotencia que sufre al descubrir que es imposible.
Siempre habrá un factor externo intentando interaccionar con el objeto de
deseo que lo desvela y que cree propio.
9) Su alivio sobrevendrá al entender que puede prescindir de ese objeto de
deseo y seguir viviendo o cambiarlo por otro, y que nadie ni nada podrá
satisfacerlo totalmente.
10) El rival puede ser un mediador, un motor pulsional del deseo, cuando el
celoso necesita la aparición de ese tercero para poder desear al objeto.
11) Los celos es un tipo de emoción y la Psicología Social en este sentido
dice que puede funcionar como un mecanismo de defensa y de protección de la
estabilidad de las parejas. Con un exceso de celos, entras en el campo de la
patología, el otro extremo seria la indiferencia que también tendría
consecuencias negativas, o sea que un mínimo manejo de emociones de celo ayuda
a mantener a la pareja viva
12) La función de la cura o alivio del celoso que sufre y hace sufrir a su
pareja en un grupo de reflexión u autoayuda consiste en hacerle reconocer que
él y el coordinador no hacen UNO. También desactivar la fantasía de que
nuestro objeto de deseo es necesariamente objeto de deseo de otro imaginario
que pugna por quitárnoslo. Contener esos estados de ansiedad extrema en los
que incurre el celoso, y reflexionar sobre la altísima dependencia afectiva
hacia el 0tro. Ah, y divertirnos un poco, desdramatizar, reirnos de nosotros
mismos, y comprender que si siempre sospechamos que nos van a dejar por otro,
dejamos de ver que es posible que nos dejen por nosotros mismos.
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luisbuero@tutopia.com
bueroluis@hotmail.com
Luis Buero - guionista, periodista, docente
DOCENTE EN UNIVERSIDAD DE MORON - GUION Y FILMACION II (* LICENCIATURA EN
PUBLICIDAD * DISEÑO EN COMUNICAC.AUDIOV.) - ESTRUCTURAS DE LA PROGRAMACION DE
TV Y RADIO - TRABAJO DE CAMPO - TRABAJO DE DIPLOMA (* LICENCIAT. EN PROD. Y
DIR. TV/RADIO) * UNIVERSIDAD DE BELGRANO - TECNICAS EN REDACCION DE GUIONES (*
LIC. EN PROD. Y DIR.TV Y RADIO) ISER - GENEROS TELEVISIVOS Y RADIALES (CARRERA
PROD. Y DIR. TV. Y RADIO) APTRA - redacción de guiones televisivos y radiales
Algunas obras:
Televisivas: * La Familia Benvenuto (Comedia, TELEFE, 1991-1995) * Comunicado
Pop (Magazine juvenil, ATC, 1997) * Un Milagro de Cristo en la Quebrada
(Documental, CANAL 2, San Luis, 1994) * El Laboratorio del Dr. Pipeta (Sketches
comicos infantiles educativos, TV QUALITY, 1999) * Colaboracion autoral en Los
Rodriguez (Sketches comicos, TELEFE, Junio 1998) y en Señoras sin Señores (Sitcom
de media hora diaria TELEFE, Octubre 1998).
Colaboración autoral como guionista:
Familia Tipo (comedia de animación, tipo los simpsons, arg.)www.berniac.com.
productora GEO IMAGEN (Santiago de Chile) 2003
Radiales: * El Tiempo que Viene (Periodistico, FM Comunidad, 1996).
Politikon, sketches humorísticos, conductora ROSARIO LUFRANO, radio américa,
2004
Literarias: * Principes y Medias Lunas (1971) * Cuentodisea (1975) * El Ultimo
Otoño (1982) * Historia de la Televisión Argentina Contada por sus
Protagonistas 1951/96 (Universidad de Moron, 1999 ,distribuye Librería La
Crujía, Ayacucho y Tucumán-Cap:) ) Obtuvo Faja de Honor de la S.A.D.E. (1983)
Mencion Especial Ceremonia de entrega de MARTIN FIERRO 99 (Por el libro
"Historia de la Television..."). * Hablan los autores (Quaderns Digitals,
Valencia, 2002, página digital).
Periodísticas: Diarios: La Nación - Clarín (Calles de Bs. As.) - La Voz del
Interior (Córdoba) - La Prensa - Tiempo Argentino - La Razón - Época
(Corrientes) - Norte (Chaco)- La Mañana Regional (Daireaux)-La Huella (San
Martín) - El Diario de la Mañana (Escobar) - El Fundador ( V.Gesell) -
Publimetro - El Sureño (T.del fuego)- Amanecer (Navarro)- La Opinión Austral
(Santa Cruz)-El Tribuno (Salta) -Cambio 16 (España), etc. Revistas: Flash -
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Discograficas: * Para Mama, Actor Hugo Arana (RCA VICTOR, 1976)
Cursos y seminarios dictados: Facultad de Filosofia y Letras U.B.A. - Facultad
de Ciencias Exactas y Naturales U.N. (Cordoba) - Circulo de la Prensa (de
Rosario) - Carolina Cable Color (de San Luis) - Canal 3 de Santa Rosa (La
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Gentileza::
luisbuero [
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