Guía para una crítica cinematográfica, por Walter Saavedra. - 31/1/03
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Guía para una crítica cinematográfica, por Walter Saavedra. - 31/1/03

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Guía para una Crítica Cinematográfica


por Walter Saavedra




Archivo General de la Nación. Escuela Nacional de Archiveros
Para el curso de Metodología de Investigación Científica


"No te acucies, Juana [dijo Sancho], por saber todo esto tan aprisa; basta que te digo la verdad, y cose la boca. Sólo te sabré decir, así de paso, que no hay cosa más gustosa en el mundo que ser un hombre honrado, honrado escudero de un caballero andante, buscador de aventuras. Bien es verdad que las más que se hallan, no salen tan a gusto como el hombre querría, porque de ciento que se encuentran, las noventa y nueve suelen salir aviesas y torcidas. Sélo yo de experiencia, porque de algunas he salido manteado y de otras molido; pero con todo eso, es linda cosa esperar los sucesos atravesando montes, escudriñando selvas, pisando peñas, visitando castillos, alojando en ventas a toda discreción, sin pagar, ofreciendo sea al diablo el maravedí".

Miguel de Cervantes Saavedra.


A manera de presentación


Esta Guía está escrita pensando en los alumnos de la Escuela Nacional de Archiveros y ha de servir para que le puedan sacar el máximo provecho a los materiales audiovisuales que se presenten en clase, que no solamente las obras de los materiales cinematográficas, malgrado el nombre con que hemos titulado el presente trabajo. 


La finalidad inmediata del presente trabajo, es que rindan, para lo cual se espera que pongan en juego, al máximo, sus capacidades; lo que ha de ser demostrado en la evaluación que seguirá, inmediatamente, a la exhibición ya programada. 


Como las pautas que aquí se contienen son fruto de nuestra actividad docente, concentra los frutos de nuestra labor en los últimos años. Esta Guía está muy lejos de estar completa. Ha de seguir desarrollándose conforme la experiencia nos lo vaya indicando. 


Me ha parecido sumamente interesante, trabajar con filmes del circuito comercial porque es un reto para nuestras capacidades. En estos filmes se pueden encontrar, aparte de aquellos que se encuentran ubicados en la temática más diversa y heterogénea, también obras específicas: hay, por ejemplo, trabajos sobre Galileo, Newton, Einstein, Van Gogh, Gandhi, Leonardo, Miguel Ángel, y tantos otros científicos y artistas con cuya actividad se enriquece el conocimiento, específicamente, y que nos es de mucha utilidad en el área que desarrollamos en el presente curso. Es de importancia hacer notar que en los cines del circuito comercial, hablando en el sentido más general, nada se nos da hecho, todo lo tiene uno que descubrir. Y esto es lo que nos parece lo más interesante.


Saliéndonos un poco de la materia en sí, quisiera hablar de cómo llego yo mismo, a interesarme por esta materia. Los aspectos personales de que se habla aquí, puede que resulten interesante para algunos, al menos eso pienso. Si no resultase así, o simplemente para aquellos que no deseen leer este punto tan personal, puede pasarse por alto y centrarse en lo que tiene relación con el curso al que estos apuntes están dirigidos. 


Nosotros nunca hemos sido unos cinéfilos fanáticos, como los había por allá por los tan lejanos años de nuestra juventud en que comienzan a proliferar también los cine clubs, hoy tan venidos a menos. El caso es que nunca nos interesó la crítica, al menos no como la acostumbraban hacer los que concurrían al cine, algunas veces hasta las tres funciones que habían en un día. E incluso, cerca al Parque Universitario había un cine que empezaba sus funciones a las 11 de la mañana, para que pudieran asistir a él los estudiantes universitarios de San Marcos, universidad que en ese entonces estaba funcionando todavía en la vieja Casona del centro de Lima. Se trataba del cine Omnia, que hoy en día solamente da funciones xxx. Es que, la gente ya no quiere pensar. El pensamiento se ha degradado en estos tiempos. No es el caso ponerse a analizar las razones en este escrito, pero en cierta forma se ha tratado ya el punto durante el primer día de clases, como recordarán ustedes.


La verdad, yo nunca fui un cinéfilo que se «cultivase» con lo que decían los críticos, ni siquiera me detenía a discutir con nadie sobre lo que yo veía. Es que, mientras los demás buscaban a los directores de moda, a los actores de moda, etc., yo era más bien anárquico en mi asistencia al cine. Nunca sabía qué estaban dando, ni quienes eran los directores más famosos. De los artistas... vamos, eso sí sabía, imposible era no conocerlos. 


Lo cierto es que nunca me proponía ir al cine. No salía de casa para ir directamente a una sala de exhibición cinematográfica. Cuando estudiaba en la escuela primaria, iba al cine con mis hermanos y amigos. Ya en la secundaria, iba generalmente solo, lo mismo que en la universidad. Es que, en esta etapa no sabía lo que estaban dando y me gustaba mucho caminar por las calles de Lima, sin rumbo fijo. Solamente observando a las personas y haciendo que pase el tiempo de esta manera. De pronto, pasaba por un cine: el título de la cinta me llamaba la atención y entraba, sin mayores cuestionamientos. En otra ocasión, no era eso lo que me atraía, sino las fotos que colocaban en sus vitrinas. Otras, simplemente estaba cansado de caminar y no me importaba nada, me metía con la finalidad de descansar unos momentos. Y yo gozaba, todo lo que veía lo gozaba. No había película mala para mí. Había pagado mi plata y tenía que divertirme. No podía darme el lujo de malgastar el poco dinero que tenía. Gozaba pues la película. Siempre encontraba la manera de hallar la diversión en aquello que veía. Hasta por lo malos que eran los actores o la estupidez de la trama, etc. ¿Estás de acuerdo con esto Giovana?


Ese sistema no lo podía utilizar cuando iba con un amigo o amiga. Ellos estaban más preocupados por aquellas cosas que a mí no me llamaban la atención. Por supuesto que, buenos chascos me pegué cuando, mediante este sistema, asistía con amigas a quienes había invitado a alguna función. No quiero relatar los casos pero, ahora que ha pasado tanto tiempo, me río de buena gana de todo ello. Era el signo de los tiempos. Generalmente, pues, mis amigos se aburrían a muerte con lo que a mí me divertía. Ir con amigos me enseñó que era preferible que yo no propusiera lo que iríamos a ver. Así no me echarían la culpa de nada. Si el filme resultaba malo, no sería mi culpa. ¡Buena cosa ésta! 


Lo bueno era que, de todo este proceso, aparentemente sin sentido, de toda esta anarquía, aprendía a no aburrirme de nada, a ir reflexionando en cada cosa que veía, a tratar de explicarme porqué algo era tan malo o tan bueno, a estar al tanto de las reacciones del público, de sus gestos, de sus gritos, de sus exclamaciones diversas, hasta de sus silencios. Porque cuando voy al cine veo también a los otros espectadores. 


El cine es una forma de mantenerse en contacto con otras personas a un nivel diferente a lo usual. Acompañado se tienen reacciones que serían muy difíciles que se manifestasen viendo solo una película. Hay una enorme diferencia entre ver un video en casa, solo, y ver una película en el cine, acompañado de tanta gente. Por eso ha de ser que en los países donde la soledad es extrema, los cines de llenan y baten records de taquilla constantemente. Estados Unidos es un ejemplo. La gente va a socializar un poco en las salas de cine, a socializar en silencio y sin ponerse a conversar con nadie... y hasta sin darse conscientemente cuenta de este fenómeno. Es que, solamente necesitan sentir el contacto de las otras personas, contacto que en su vida diaria les es negado por múltiples circunstancias, personales o no, y que en la actualidad está tratándose de revertir porque son muchos los perjuicios que causa esta soledad en esas sociedades de violencias extremas, donde se agrede y mata a las personas sin un porqué, sino simplemente porque les cae mal o porque los han mirado: hacen todo lo posible por llamar la atención, pero agreden a quienes los miran. Por curioso que parezca, las cosas son así.


En el Perú, el cine comenzó a languidecer durante la época del terrorismo. Por miedo a los atentados, la gente dejó de asistir a las funciones. Ahora que el terrorismo fue esencialmente vencido, estamos viendo un reavivamiento de la asistencia al cine. Aunque todavía hay salas que empiezan sus funciones con cuatro o cinco personas. Yo no sé como pueden subsistir si cobran por la entrada hasta menos de cuatro soles. Pareciera como si en el Perú se hubiese cumplido los temores de los cineastas, sobre la televisión, cuando recién se la inventó, y que la boicotearon pensando que su popularización sería la muerte del cine. Ello no ocurrió; y hay razones muy poderosas para que no haya sucedido eso. En el Perú las circunstancias que hicieron posible el languidecimiento del cine, llegándose a cerrar masivamente las salas (por ejemplo en el Rímac donde vivo, había más de siete salas activas: hoy solamente existe una que funciona con no más de cuatro clientes diarios. Pertenece al magisterio, será por eso. La mayoría de los otros cines han cambiado de rubro o se han convertido en iglesias evangélicas. Hace ya cierto tiempo que los multicines hicieron su aparición, de manera exitosa, en nuestro medio. 


Me hubiera gustado preguntarle a Sesi, cómo es que está el cine en San Ignacio, Cajamarca, pero no se pudo porque estuvimos hablando de otras cosas mientras caminábamos juntos hacia la avenida Arequipa. Muchas fueron las bromas: cuando pequeño les pegaba a sus amigos si intentaban bromear con su nombre, cuyo origen su padre nunca le quiso explicar, pero sí sabe que es de origen selvático. Aunque, no pudimos hablar mucho porque me preocupaba el enfrentamiento tan áspero que vi entre Luis y Rommel fuera del recinto académico. Lo que no saben ambos es en lo mucho que tienen de común, más allá de las apariencias, por supuesto. También luego me acordaba, en esos instantes, de Eduardo quien, durante la evaluación (del texto mío titulado Las «Miradas furtivas» de Fernando de Szyszlo), que les había tomado momentos antes, no escribía nada en la hoja de papel, pero... se daba el lujo de borrar diligentemente nadie sabe qué, y yo me divertía mucho. Finalmente escribió cosas muy interesantes, como hicieron la mayoría de sus compañeros. Esto me alegra mucho más todavía, ciertamente. ¡Vamos Eduardo, ríete un poco!


Pero... dejemos todo esto aquí. Dejemos este tipo de disquisiciones para otra ocasión. Aunque, muchas cosas son las que quedan en el tintero. 





Guía para una Crítica Cinematográfica




I
Algo de lo que aquí se trata



Lea usted, alumno de la Escuela Nacional de Archiveros, estas instrucciones, varias veces para que esté seguro de haberlas comprendido y, sobre todo, para que las pueda recordar después, cuando esté evaluando las cintas que haya visto en su oportunidad. Lea este texto y asegúrese de haberlo comprendido. Pero, queremos indicarle que, es tanto más importante, que se dé cuenta de que nada de lo que está leyendo ahora deberá recordar mientras vea el filme, esto es esencial. Porque hay quienes por hacer memoria de lo que tienen que recordar, se olvidan de ver lo que están tratando de recordar, y en consecuencia no recuerdan nada porque nada han visto con atención. Pero, por supuesto que tendrá que recordar estas pautas cuando escriba su crítica, eso sí, lo que es esencial, también. Esto que se contradice, tiene sentido, alumno, y mucho. Encuentre ese sentido si es que no lo ha hallado aún.


Hemos de puntualizar, para que no haya equívoco alguno en este punto, que, en el trabajo que se realizará luego de espectar los materiales audiovisuales exhibidos en clase, no se trata -en modo alguno- de repetir de manera simple el argumento de la película ni mucho menos se trata de resumirla o de contar algunas escenas: se trata -debemos enfatizar en este punto- de criticar el filme, es decir, de dar una opinión propia, teniendo en cuenta lo desarrollado en clase y lo que aquí se dice. Para este fin, debe tener en cuenta el que cada tema que se hable en clase deberá verse reflejado en sus críticas. De suyo se comprende, consiguientemente, que tiene que poner atención en las clases, en la forma como el profesor maneja las generalizaciones y los aspectos particulares de los tema que toca. La utilización de la abstracción es de suma importancia, como lo hace notar también Juan Carlos. Pero, no se preocupe usted alumno, si no tomó apuntes en clases porque, si estuvo atento, habrá internalizado lo que escuchó y por ende lo recordará en el momento oportuno, si no estuvo atento, nada comprenderá y nada recordará, como es de suyo obvio.


Los alumnos escucharán atentamente el comentario inicial del profesor, así como las pautas que se pudieran dar al final del filme, si los hubiere. El profesor debe ver a los alumnos escribir todo el tiempo, debe estar atento a esto así como a que éstos vean la película en todo momento, cuando ello es posible porque la luz así lo permita. 


La crítica realizada inmediatamente después de la exhibición respectiva no debe ser entregada antes de la finalización del tiempo que tiene para realizarla, pero tampoco podrá entregarla después. La crítica no puede ser entregada otro día. Por supuesto que, si no asiste no entregará critica en ninguna otra ocasión y si hay justificación se le dará otro trabajo. Si no ha comprendido algo de estas pautas, pregunte antes del día de las proyecciones, de ninguna manera el mismo día. 


Si usted cree haber terminado antes, utilice el tiempo restante en pensar en lo que pueda agregar, corregir, suprimir [póngalo entre corchetes, no lo borre o tache]. Es preciso que usted revise bien su trabajo. Si no ha escrito nada, a pesar de que el tiempo transcurre frente al papel, algo se le ocurrirá luego, no desespere. Somos un país donde las cosas que tenemos que decir se nos ocurre cuando el tiempo para decirlo está ya por terminar... o ha terminado. Tenga en cuenta que si deja el papel en blanco tendrá cero y que si escribe algo que no se relacione con el filme tendrá muy baja nota, si es que no tiene cero también. Haga un esfuerzo: el esfuerzo que se realice también vale... cuando los frutos positivos se pueden apreciar claramente, lo que no garantizará que salga aprobado, necesariamente.


Tienen ustedes a su disposición el e-mail del profesor para hacerme llegar sus inquietudes y preguntas, el que podrán usar cuando sea necesario. Si no pregunta, se supone que lo ha comprendido todo y, en consecuencia, se procederá, utilizando este criterio, a calificar los trabajos críticos pertinentes. 



Las proyecciones se iniciarán a la hora programada: el inicio de las clases regulares del curso de Metodología de la Investigación Científica de la Escuela Nacional de Archiveros. Es necesario que especte la película desde el inicio porque si no su opinión no será completa. 



II
Cómo ver una película



Han de tener ustedes en cuenta que, para obtener el máximo provecho, se verá el filme programado, como si se estuviera en cualquier sala de cine con los amigos; olvídense de todo lo que interfiera con el goce que pueda encontrar en la función. Diviértase con lo que ve sin pensar en la clase, ni en nada más. Si así lo prefiere, el día de a exhibición, coma o tome lo que acostumbra cuando va al cine, porque éste es el espíritu que deberá usted tener: ha de pensar que está en un cine cualquier día feriado. Por supuesto que esto no quiere decir que se van a tomar estas funciones chacoteramente, es decir, como un chongo. Nunca olvide que está usted en clase.




Debe cobrar conciencia de que, todo esto que decimos, aunque pueda parecer en muchas de sus partes superficiales, realmente va dirigido a que obtenga el mayor provecho posible de las exhibiciones de los materiales audiovisuales, porque es reconocido que solamente se puede obtener el máximo provecho de algo cuando uno se entrega a ello sin reservas, viviendo el instante (¿recuerdan el famoso "carpe diem", vive el día, que tan constante es en la película "La sociedad de los poetas muertos"?). A pesar de esto que decimos, al futuro no se le debe ignorar nunca, pero también ha de tenerse muy en cuenta que, de acuerdo a lo que hagamos en el momento en que nos encontramos viviendo, el futuro viene por sí mismo, y reclamará su atención con mucha fuerza, cuando sea preciso. Relájese. Esté tranquilo. Esta es la mejor manera de ver el filme. Todo tiene su tiempo.


Es esencial que no busque usted, mientras especte el filme, con ansiedad, las que podrían ser las escenas más importantes para su crítica, y mucho menos que las escriba mientras dure la función. No escriba nada de lo que llame su atención en el instante en que lo sienta así. No busque las enseñanzas mejores mientras vea el filme. No trate de memorizar nada de lo que ha visto. Cada quien comprende lo que ve, de acuerdo a la formación y a los conocimientos adquiridos. Por eso es tan importante que usted asista a las clases y, sobre todo, que ponga atención a lo que en ella se dice. Quiérase o no, estos elementos salen a relucir cuando se opina, como me he podido dar cuenta en la primera evaluación tomada el sábado pasado en que hubo quienes exponían las ideas expuestas en clase, aunque no hacían referencia a esta fuente. Esto se relaciona con lo que opina Marianela, ciertamente.


Es de gran importancia que usted sea un espectador atento. Vea, simplemente, la película como cuando va acompañado de su pareja, o de sus amigos del barrio: con gusto. Ría donde le parece que hay algo digno de reír, entristezca cuando haya algo que le da tristeza, en fin: sea natural. Confíe en su memoria, así nunca le haya sido demasiado fiel.


III
Forma de escribir la crítica: El inicio



Tiene usted veinte minutos, ni más ni menos, para escribir su crítica. No piense que es poco tiempo, muy por el contrario, es más que suficiente si sigue las pautas que aquí se le están dando.


Si usted tiene, inicialmente, la mente en blanco, no se preocupe, esto es natural en estas circunstancias debido al nerviosismo, que nos hace vacilar; poco a poco le irán llegando las ideas, o... en los minutos finales. No desespere. Contra esto se tiene que luchar atreviéndose a dar el primer paso: comenzar a escribir, solamente a escribir. Dése cuenta que tiene que acostumbrarse a escribir aquello que, muchas veces, ni siquiera se ha pensado antes de ponerlo en el papel. No es necesario que comience haciendo la crítica del filme desde el inicio. Recuerde: no es necesario que empiece bien, pero sí que empiece. Las ideas le irán surgiendo en seguida, confíe en usted mismo, es fundamental.


En los 20 minutos que tiene no intente escribir genialidades, eso es imposible. No trate de entregar un tratado literario. No trate desesperadamente de poner en orden sus ideas, escriba solamente lo que se le ocurra y como se le ocurren, sin cribar sus ideas, pero tratando de darle un sentido lógico mínimo, sin emplear mucho tiempo en esto. Muchas veces las ideas vienen ya con un cierto orden elemental. No trate de dar forma «coherente» a sus ideas en la mente antes de escribirlas, simplemente escríbalas. No busque perfecciones que, de otro lado, nadie tiene: lo perfecto no existe. 


Si está demasiado nervioso, utilice los primeros momentos para tranquilizarse, sin mirar a nadie, concéntrese en usted mismo y dése ánimos silenciosamente. Recuerde que uno no siempre se da cuenta de cuán nervioso puede estar en un momento dado; pero, si usted no puede escribir nada, entonces lo está sin lugar a discusión. De otro lado, tenga en cuenta, que siempre se tiene miedo cuando uno se enfrenta a una prueba, cualesquiera que sea, pero es preciso que se sepa vencer dicho miedo. 


No se dejen sorprender por el hecho natural de sentir temor: eso es natural. Todo ser humano tiene miedo, en la historia surgen los héroes porque siendo personas que tienen miedo, se superponen a él; los héroes no dejan de tener miedo, actúan teniéndolo. A esto se llama vencer al miedo. El miedo no desaparece nunca. A lo más, uno se acostumbra a él. No diga pues: ellos escriben y yo no, soy inferior, porque eso no le ayudará sino que lo perjudicará. ¿No es lo que dicen Marisol y Miriam? recordemos que todos somos, esencialmente, iguales y tenemos las mismas capacidades, por tanto, debemos aprender a utilizarlas plenamente si es que todavía no lo hemos hecho. 


IV
Forma de escribir la crítica: El ensimismamiento



Lo más importante es que, así tenga usted la mente en blanco, comience a escribir. Esto es imperativo. Dar el primer paso en cualquier actividad es lo sustancial para triunfar en lo que se desea. Esto lo sabe perfectamente Carolina y también Laura María. Den pues el primer paso, comiencen a escribir y las ideas se harán presente en ustedes cuando el nerviosismo vaya siendo dejado de lado, aunque aún lo sienta presente. En este caso, para empezar, no importa lo que diga inicialmente, ni si está relacionado con el filme, sólo comience a escribir que la relación la irá haciendo luego y sin que se dé cuenta plenamente de ello. Cuando encuentre la relación, ya habrá avanzado bastante en la crítica del filme que haya visto, aun cuando inicialmente usted haya pensado que estaba muy lejano del tema que vio en el video. Es caso es que, debe usted comprender que, cuando se comienza a escribir de esta manera, las ideas empiezan a fluir solas y, como ya dijimos, con cierto orden, con el sentido requerido y teniendo relación con lo que se vio.


De acuerdo a lo que ya se ha dicho, si usted trata de escoger las mejores ideas entre las que se le ocurren, lo más probable es que termine desechándolas todas porque el nerviosismo no le permitirá discriminar adecuadamente entre buenas y malas ideas, así pues: escríbalas todas. En muchas ocasiones, cuando creemos que no pensamos, es cuando las ideas salen más logradas. No se ponga a pensar en lo que va a decir, simplemente escriba sin pensar. Lo fundamental es que trate de ser espontáneo. Pero, no olvide que todo lo que diga tiene que tener relación con lo que ha visto en el video. Si le parece imposible, cambiará de opinión cuando se de cuenta de que lo está haciendo.


Si siente que lo que va a decir son tonterías, pues ponga esas tonterías, si quiere chamullar, florear, hágalo que quien las juzgará, en todo caso, será el profesor, luego. Se dan casos en que las tonterías, o el chamullo o floreo, resultan siendo genialidades... Se dan los casos, bastante frecuentes, de que se piensa haber dicho genialidades y, en realidad, lo que se ha escrito son cosas que no tienen el más mínimo sentido. No se menosprecie pero tampoco se dé aires de autosuficiencia. Uno no siempre sabe lo que es capaz de dar y no puede juzgar plenamente lo que dice, y menos en circunstancias como ésta. 


Mientras escriba no piense en sus compañeros, sólo usted debe existir, el resto ha de desaparecer: aíslese mental y emocionalmente del resto del mundo (incluso del profesor) y exprese lo que quiera y como lo quiera. No mire al techo ni al suelo ni a su compañero, solamente al papel donde debe escribir o donde esté ya escribiendo. Esto es a lo que en el texto anterior se le llamaba ensimismamiento o arrobamiento. Si usted se pone a preguntar al vecino o a responder las preguntas que le hacen sus compañeros, perderá tiempo y se desconcentrará, por lo que corre el riesgo de olvidarse lo que tiene en mente. Tenga bien presente eso: Si está escribiendo algo, no deje de hacerlo por nada del mundo porque puede que, al volver a escribir, ya no recuerde lo que estaba diciendo.


La falta de costumbre para escribir hace que este proceso crítico sea más difícil; pero, con todo, se puede superar las dificultades que se presentan manteniendo un espíritu positivo, según opina Marina. Me atrevo a adelantar la opinión de que, tal vez, lo que les sorprenda es encontrarse escribiendo cosas con sentido cuando no pensaban poder hacerlo debido a la falta de costumbre. Aunque lo más frecuente será que cada quien sienta mucho temor por no haber hecho un buen trabajo de crítica. Creo que si se juntan los polos opuestos que son Paola y Victoria, las cosas irán perfectamente. 


Por supuesto, habrá entre ustedes algunos que acostumbren escribir y aún así pienso que esta experiencia les ha de resultar novedosa. Como quiera que sea, poco a poco irán teniendo mayor soltura en la expresión escrita de sus pensamientos, opiniones y sentimientos, pues solamente la experiencia (la repetición constante) evitará que se encierren en la repetición literal, por así decirlo, de lo que ven en el filme.

V
Forma de escribir la crítica: Sea usted su propio juez



No se olvide que está usted aprendiendo a expresar sus ideas y/o sentimientos aquí y ahora, mediante este tipo de trabajos, así como esta también aprendiendo a ubicar las pautas de trabajo de aquellas obras que analiza en cada caso en particular. Todo lo que nosotros hacemos en este aspecto, va dirigido a hacer que se desarrolle el pensamiento crítico en los alumnos, aspecto esencial en todo proceso investigativo que quiera ser original puesto que tiene que ser creador; y esto se da porque en todas las disciplinas, cualesquiera sea la aquella en que se lleve a cabo, porque en todas disciplina tiene lugar este proceso eminentemente creador. Está usted aprendiendo a redactar. Lo decimos nuevamente y siempre una vez más: éste es el primer paso. La repetición del proceso que estamos aquí indicando, lo convertirá en elaboración de un informe de trabajo: el sistema que estamos siguiendo para llegar a redactar también un informe luego de una investigación, es precisamente este que tiene delante de usted.


Recalcamos que no tiene necesidad de escribir solamente cosas concretas, sino que puede escribir abstracciones, generalidades también ¿o, quizás deba decir, «mejor escriba generalizaciones»? Pero siempre será bueno poner ejemplos específicos del filme. No sea tan sintético. No se dedique únicamente a recordar las escenas sin dar una opinión. Opine, siempre opine. Tiene que mostrar la relación de lo que usted dice con lo que ha visto. Y... hable todo lo que quiera en los veinte minutos de que dispone, pero, no olvide que siempre lo más valioso de este trabajo que emprende será su opinión personal. 


Se puede presentar el caso de que no se comprenda el filme, pero se le critique. Es un caso paradójico, pero se puede presentar. ¿Qué es lo que acontece en estos casos? Que se critica solamente aquello que se ha comprendido, por muy poco que pueda ser. Me preocupa más la capacidad de comprensión que involucra la critica que la compresión simple, que es la repetición de lo que dice el filme. Es más fácil de trabajar la comprensión simple, la repetición de lo que el autor dice, que trabajar aquella comprensión que involucra la crítica, es decir, aquella en la que se ve lo que el autor realmente dice, lo que trata de decir y no lo dice, si se constata. Puede, evidentemente, procederse al revés, también es válido. Aunque, en lo que decimos, ambos procesos se usan y no se dejan de lado, ya que son indicativos de las características particulares de cada alumno, y de sus cualidades culturales.


Si usted lo prefiere, puede comenzar hablando de la escena que más le ha llamado la atención o impactado, positiva o negativamente. Puede decir que le gusta o disgusta una escena en particular y dar las razones. Puede comparar varias escenas que llamaron su atención. Puede comparar lo que vio con su propia vida o con aquello que ha visto u oído en cualquier circunstancia. Puede hablar de lo real o irreal que le parece el filme. No debe dedicarse simplemente a escribir de manera literal lo que ha visto en todo el filme, sino lo que las escenas, o el conjunto de la obra, le sugieren. De aquí nacerá su opinión, nutrida con las clases, lo que ha leído, vivido, escuchado, etc. 


Si quiere criticar los aspectos formales del filme que vio (calidad de actuación, vestuario, paisajes, dirección, etc.), puede hacerlo, pero, sin olvidar el tema argumental. 


No se preocupe si no recuerda los diferentes nombres que se mencionan el filme, o no los puede escribir correctamente, busque la manera de referirse a aquello que no recuerde de alguna otra forma. Puede utilizar las generalizaciones, por ejemplo. Las generalizaciones son de mucha importancia en un trabajo crítico. Y ellas nacen de las comparaciones. Pero no olvide que uno debe reconocer fácilmente a lo que usted está se está refiriendo. Lo Importante aquí no es que usted se entienda, simplemente, sino que lo entiendan los demás y especialmente que el profesor que califica entienda lo que usted dice; si el profesor no entiende lo que dice, la nota que obtendrá será aquella que surge de este particular. Recuérdelo.


Ha de serles útil que usen el siguiente recurso: si piensan que le están explicando a un amigo la película que han visto, o a alguien con quien están conversando queriendo explicarle la película, y que también opina, este proceso se hará más ágil para ustedes y, por ende, menos aburrido. De lo que se trata también, es de combatir, a como dé lugar, la inseguridad que hay en cada uno de nosotros. Además, es preciso comprender que, en las condiciones en que se encuentran ustedes, una obra no debe aburrir... ni aun en el caso de que sea aburrida. Algo siempre se saca de positivo. Siéntase pues libre y cómodo al ver la película. Si bien es cierto que nada es fácil, también es cierto que nada es tampoco tan difícil como para quedarse sin hacer nada. 


Este es el primer paso del proceso, luego, en el futuro, podrá pensar con cierta tranquilidad antes de escribir, sólo que si se ha acostumbrado a lo que estamos haciendo, decidirse por aquello que sabe que es mejor, no le tomará mucho tiempo. Piense que en esos instantes usted es su propio juez: cuando llegamos a pensar esto, somos bastante severos con nosotros mismos, más que nadie más pueda serlo. Pero, no exagere porque perderá tiempo que no podrá recuperar. Aunque, no debe perderse de vista lo que señala Elizabeth: una persona tiene que buscar sus propios logros y satisfacer sus propias necesidades.


VI
Algunas notas diferenciativas: el film no es un libro



Todo lo que vemos en el cine surge de la realidad, incluso la misma fantasía, por más extraordinaria que sea, y por más alejada de ella que parezca estar. Nadie podría imaginarse nada sin tomar los elementos de la realidad: esto lo saben perfectamente los creadores de efectos especiales del cine. Todo no es sino una mezcla de lo existente y se obtiene, así, un nuevo producto que pareciera no tener nada que ver con la realidad. 


Hacer cine es como hacer un trabajo de investigación: básicamente nos referimos a la confección del guión, por supuesto. Se obtiene datos aquí y allá, de múltiples documentos o realidades, para luego ordenarlos, darles forma, interpretarlos y explicarlos (donde todo ello sea pertinente), lo cual dará origen a lo nuevo -esto puede ser tan complejo que podría ser muy difícil de relacionarlo con sus orígenes-, cuando el director pone en movimiento todo el trabajo de conjunto (que no es únicamente el guión, por supuesto, el cual, en no pocas ocasiones, cambia a su gusto y los mismos artistas hacen, muchas veces con la complacencia del director). Por cierto que, el producto final, es muy diferente a lo que encontramos en las diferentes fuentes utilizadas. Y no tiene sino que ser así si el director quiere ser auténtico creador. 


La fuente, tanto en el cine como en cualquier trabajo realmente creador, es siempre una referencia, no una pauta que obligue a seguirla fielmente. Y sin embargo, todo esto nos permite conocer mejor los temas tocados, incluso así estén en libros pues su finalidad es acercarnos a estos, aun cuando la mayoría de quienes ven un filme nunca vayan a leer los originales, como lo sabe Fabiola ¿no es verdad?


Cada filme tiene un aspecto esencial que lo explica, y no necesariamente puede estar al inicio o al medio, también puede encontrarse al final de la obra, dependiendo de cada director o del libretista. Uno debe mirar atentamente, sin buscar ese mensaje medular y puede estarse seguro de que se encontrará en el momento adecuado. Incluso habrá ocasiones en que solamente al final uno se dé cuenta que ese nudo estaba al inicio y no nos habíamos dado cuenta. En todo caso, ello se encontrará con mayor facilidad cuando se tenga mayor entrenamiento. Lo mismo ocurre con un libro, o con el teatro, o con un tema que se investigue en materiales diversos o con personas diferentes. 


Uno no debe apresurarse a encontrar el elemento central porque, si no, lo hallará a cada instante y, por concentrar su atención en esas posibilidades, que no podría ser lo más importante, perderá lo demás y así dejará de lado el todo por alguna de las partes que lo componen. No se toma apuntes durante la función (salvo que pueda tomarlos y no perder la ilación de lo que pasa en la pantalla) porque se pierde escenas que podrían ser mucho más importantes que aquellas que han llamado su atención y le han hecho escribirlas. También, mientras más relajado esté uno cuando ve el filme, más beneficios podrá obtener de ella y la memoria trabajará mejor que si estuviera tenso e incluso se recordará lo que se vio incluso así no se tenga buena memoria, han de tomar muy en cuenta esto especialmente ustedes, Samuel y Claudio.


Téngase presente que una película no es un libro, sino que tiene su dinámica propia, y así es como tiene que ser apreciada; y, cuando se basa en algún libro, no tiene porqué seguirlo fielmente, sino que puede,-y de hecho lo hace- introducir muchas novedades que reclama este arte, y todas aquellas que el director considera necesario. Quien pida que una película reproduzca la realidad tal cual, o como se expresa en un libro exactamente, se olvida que todo artista tiene derecho a lo que se llama licencia poética para dar todos los toques personales que quiera a su obra. Es así que la realidad se enriquece con la ficción. 


VII
Enseñanzas proporcionadas por el filme del circuito comercial



Hace algún tiempo leí, en un diario importante, que alguien conocido en los medios intelectuales, había escrito un libro denostando de los filmes porque «manipulaban» a las personas. Esto lo afirmaba muy suelto de huesos. Nosotros, que nos hemos dedicado a leer desde nuestra más temprana juventud, nosotros que sabemos apreciar y gustar un libro, no pudimos sino estar en desacuerdo con esa afirmación: 


«Por Dios, me dije, ese señor ni siquiera sabe lo que es un libro, no se da cuenta que los libros también sirven para manipular». 


Así como el error es consustancial al ser humano, también, la misma imperfección de nuestra condición, hace que existan aquellos que manipulan a los otros en su provecho. Y no queda más remedio que convivir con ellos, tratando de no caer en sus redes, tratando de no ser objeto de sus apetitos personales ególatras. Hay que combatirlos. Pero, igualmente, quien diga que nunca a manipulado a nadie, ni siquiera «inocentemente», que tire la primera piedra. ¿Me equivoco en esto Richard? 


En fin, luego de conocer la opinión que manifesté al inicio de este acápite, concluí que el mentado señor no sabía leer o vivía en un mundo de fantasía negativa, alejado de todo: anteponía su gustos, educados -o deseducados realmente- en libros, a los gustos de otros, educados en filmes. Creo que Goethe nos servirá perfectamente en este punto: 


«Estamos acostumbrados a que la gente desdeñe lo que no entiende».


Desde hace algunos años, he tenido la oportunidad de utilizar un tercio de mis clases para pasar filmes y he llegado a la conclusión, ya afirmada por otros, ciertamente, de que el film no es un libro, o que, en todo caso, es un «libro audiovisual», una especie de libro muy singular y especial. Su autor es quien dirige la obra, aunque también tienen parte importante quienes hacen el guión, quienes actúan, quienes buscan la escenografía, quienes dirigen las cámaras, en fin, todos aquellos que contribuyen a dar vida a cada escena ya sea directa o indirectamente. Porque cada quien es responsable de lo que le corresponde, tan es así que son premiados con óscares y otras preseas por ello. No desmerezco, ni mucho menos, la importancia de nadie que participa en un filme, que sé apreciar, obviamente, aunque yo no sea un crítico de cine y sea mucho lo que de cine ignore, por supuesto. Y cuando son utilizados libros excelentes para el guión, los filmes nos acercan a estos textos, por lo cual podemos ver que existe una relación íntima entre los libros impresos y los filmes. Debemos recalcar que con un film se puede enseñar múltiples cosas, tantas como uno no puede ser capaz de abarcar en una clase formal que dure el mismo tiempo promedio. 


He venido utilizado los filmes sistemáticamente en mis clases, desde cuando enseñaba en la universidad Norbert Wiener, en los cursos de Corrientes del Pensamiento contemporáneo y Metodología de la Investigación Científica y aquí, en la Escuela Nacional de Archiveros en el curso de Metodología de la Investigación Científica; por todo esto, me he podido dar cuenta experimentalmente de la características que hago mención aquí. Y no me refiero, por supuesto, a filmes especializados, sino que me refiero a aquellos filmes que se pasan en el circuito comercial y han tenido mucho -o solamente cierto- éxito, con lo que nos aseguramos que el alumno no se aburra. 


Porque éste era también uno de mis objetivos: que el estudiante no se aburra. En estos últimos años he estado enseñando (como ahora) a alumnos que llegaban cansados luego de trabajar: muchos de ellos salían de sus casas a las 6.30 am y regresaban a las 11.30 pm. Era lógico que se buscase una forma de mantener su atención y eliminar, en algo al menos, su cansancio y solamente podía lograrlo si despertaba su interés, cosa que he comprobado que sí se puede lograr (y Richard ha de estar de acuerdo conmigo, y también María Soledad). Un ejemplo de lo dicho: he utilizado «Hasta el límite» (con Demi Moore) y «JFK» (con Kevin Costner) en mis clases, con halagadores resultados.


Claro que «JFK» está íntimamente ligado a una investigación y allí el asunto es bastante obvio, pero ¿qué podemos decir de «Hasta el límite» que no tiene una relación directa con la filosofía, en apariencia? Pues basta que uno dé las indicaciones necesarias, que uno haya estudiado el filme, que explique el contenido a la luz de la filosofía, que haga un poco de historia en las relaciones existentes entre lo militar y la filosofía y se obtendrá el beneficio esperado. Podemos remontarnos a la filosofía taoísta china de hace más de 4000 años, que fue aplicada en el conocidísimo libro de Sun Tzu «El arte de la guerra», tan utilizado hoy en día especialmente por los economistas, y también en el texto de Lao Tzu titulado Tao te ching. No hablaremos más de esta relación pero, no es de hoy día, por supuesto, como se podrán dar cuenta por esta referencia.


A mí, «Hasta el límite» me llama la atención por múltiples razones; no por una sola, sino por múltiples razones. Pero la esencial es que en esta película se nos enseña que no debemos darnos por vencidos ante nada y que aunque pareciéramos estar derrotados podemos vencer porque "son muchas las luchas perdidas que se han ganado", como se dice es la película en que actúa Demi Moore. Adicionalmente a esto, está el papel que juega la mujer en este filme, pero sólo adicionalmente porque las lecciones que se nos dan sirven tanto para hombres como para mujeres, sin distinción alguna. 


Platón nos cuenta que Alcibíades encuentra a Sócrates en la expedición contra Potidaia: 


«Allí veía a Sócrates descollando no solamente sobre mí, sino sobre todos por su paciencia para soportar las fatigas y penalidades... tanto, que los soldados le miraban con malos ojos, creyendo que los desafiaba». 


Pero también Sócrates sabía gozar cuando había abundancia y comodidad, más y mejor que nadie. Así es, se aprende a soportar las penalidades y fatigas. Esta es una de las características más importantes de aquellas personas que son descollantes en su tiempo. Es que ello constituye, por contradictorio que sea, la base de la aventura y el punto neurálgico de una vida plena, como bien se encargan de puntualizarlo Danely, Paola y Olga. No por nada hoy en día los deportes de aventura se han puesto de moda, porque en ellas es donde se desafía a la muerte... lo que está excelentemente desarrollado en el libro «Drácula» de Abraham Stoker. Así es Victoria, así es.


Pero, no se vaya a pensar que el papel de la mujer en «Hasta el límite» lo considero de menor importancia, puesto que he podido comprobar el efecto producido por este film especialmente entre mis alumnas mujeres. Obviamente que, en otras circunstancias, pondría como lo más destacado el mensaje dado a las féminas, que es lo que ocupó la mente del autor, sin lugar a dudas. Y no puedo comentar aquí todas las otras cosas que se nos enseña, pero basta con esta, para ver la importancia que tiene este filme de acción y aventura, puesto que la vida debe ser acción y aventura siempre, aunque sea en el plano intelectual... 


Dicho sea de paso, hace poco vi en la televisión, en un canal de cable, Rebelde sin causa, con James Dean, un film que fue muy taquillero en su época. Me di cuenta de lo importante que resulta ahora para, no solamente tener una visión de la violencia de su tiempo, sino que es bastante clara para explicar las razones de la violencia juvenil en general, tal vez no por lo que los directores quisieron decir y mostrar, sino por la forma en que lo hicieron. Los motivos de la violencia no han cambiado, básicamente, pero sí las formas de manifestarse y la actitud de los jóvenes. ¿No es cierto César? Filmes como éste, constituyen un material audiovisual excelente, en cuanto documento de una época que nos ayuda a comprender el nuestro. James Dean fue un admirador de Marlon Brando, quien encarnó básicamente a este rebelde juvenil en su propia vida personal, aunque no recuerdo si en alguna película también. 


Y algo, más o menos, similar pasa con la obra fílmica india Kamasutra. En realidad esa obra sí tiene que ver mucho con el libro del mismo nombre. Es su aplicación a la vida del pueblo que creó la obra mencionada. Kama es el nombre del dios del amor, sutra significa «tratado». Este filme nos muestra las excelencias del amor, en tanto sentimiento y su complementariedad física necesaria, que es lo que conduce a los seres humanos al matrimonio. Nos muestra el amor como poesía que lleva al hombre a arriesgarse por el ser amado y a la mujer también. Pero, igualmente, nos muestra todas las tradiciones indias que no se condicen con la modernidad, es decir, con la condición de la mujer. 


El Kamasutra brinda muchas enseñanzas, siempre y cuando se tenga presente que es la obra característica de un pueblo. Incluso, para ya no abundar más en esto, diremos que se aprecia allí que el sacrificio del escultor es culminado con Ganesha, el dios de la sabiduría, el elefante, cuando ajusticia al desobediente enamorado... por no haber sabido amar, porque el amor no es solamente sentir, sino también utilizar el pensamiento para culminar ese sentimiento de la manera más positiva y obtener la felicidad. Ganesha ha castigado a quien no supo seguir los consejos de Kama. Además, esta película nos muestra en su escenografía la hermosura de los templos, casas, esculturas, y muchas otros aspectos tradicionales de la India. 


Mucho más es lo que se puede aprender del film Kamasutra, pero no podemos seguir tocándolos ahora, aquí. En otra oportunidad será... y quizás hablaremos de Avalancha, La novia fugitiva, Siete años en el Tíbet, La roca, El jinete sin cabeza, Juana de Arco, Stuart Little y de tantos otros filmes que han sido producidos hace años o de los que están estrenándose (o aún por estrenarse) en estos días de mayo que escribimos este trabajo.


Indudablemente que, con los filmes sucede lo mismo que como en todo libro: que no puede aprenderse solo porque, cuando uno está formándose, tiene que ser guiado para poder obtener el máximo provecho, como bien saben Laura María, Jesús, Samuel. Debemos destacar el carácter del cine comercial como medio de enseñanza y no porque se produzca un filme especialmente con ese fin, sino porque todos los filmes son susceptibles de proporcionarnos enseñanzas memorables, hasta aquellos que son considerados negativos pues desde la antigüedad se conoce la enseñanza por ejemplo negativo que tanto resaltaba Miguel de Montaigne (que debemos aprovechar) y como ha captado tan bien Claudio. La cuestión es que uno siempre enseña, lo quiera o no, sea profesor o no... La acción de enseñar que llevan a cabo aquellos que son formados para ello, por supuesto, dista muchísimo de la acción de enseñar que realizan quienes no tienen la formación adecuada.


Nos parece preciso mencionar aquí, a despecho de la opinión de muchos, que no hay filme que no tenga argumento. Lo que pasa es que no sabemos encontrarlo, en todo caso, porque es demasiado puntual. En «Twister», con Hellen Hunt, por ejemplo, el argumento es uno de los más bellos que he visto y muchos críticos dijeron que no lo tenía; quizá por poner atención a la acción se olvidaron de lo que motivaba la acción, como siempre sucede... No he visto sino muy limitadamente que los críticos especializados de cine analicen los contenidos filosófico, psicológico, sociológico, en fin; y algunos críticos que opinan sobre el particular lo único que hacen es hacernos ver que no saben absolutamente nada del plano del conocimiento no relacionado directamente el film en tanto arte per se. Y para ello no es necesario ser erudito o especialista en el tema, sino simplemente tener nociones generales del asunto o acudir a los especialistas por una opinión, aunque esto también es problemático porque muchos de estos desdeñan el cine.


A mí me resulta evidente que si no se guía al estudiante en lo que debe buscar, éste difícilmente lo encontrará y priorizará simplemente la aventura, la emoción y la diversión. Lo he podido comprobar: cuando no he dado las pautas pertinentes muchos estudiantes decían que ellos podrían ver la película por sí solos en el cine o alquilarla. Mas, cuando hemos conversado de lo que veían y yo les daba mi opinión se daban cuenta de lo mucho que no habían apreciado. Por supuesto que en muchas ocasiones fueron ellos los que me enseñaban sobre aspectos que yo no había visto o que no sabía apreciar correctamente.


Algo muy importante era que, momentos antes de la proyección, se les recalcó a los estudiantes, luego de darles las pautas, que no pensaran en buscar lo importante en el film mientras se estaba proyectando sino que se olvidaran de todo y se divirtieran viéndolo. Y de esta manera, al final se obtuvieron los máximos resultados pues supieron destacar lo que era realmente importante; los resultados mucho más positivos que cuando se les decía que traten de captar las partes relacionadas con el curso. Pienso en este momento, no sé bien por qué, en las dos Evelyn Vanessa, que tanto en común tienen entre sí.


Los estudiantes que eran evaluados, como decíamos antes de mencionar a las Evelyn, sabían que tendrían que dar un informe inmediatamente después de ver la película y... sin pensar en lo que iban a poner ya que se les daba 20 minutos y yo los azuzaba, yendo de aquí para allá constantemente, para que escribieran, para que simplemente escribieran sin ponerse a reflexionar. Con esta actitud mía no podían ni siquiera dudar ya que quien duda termina por no poner lo que realmente piensa y busca halagar al profesor y, como consecuencia, hace un mal trabajo. Muchos decían bueno «pues chamullaré» y no se daban cuenta que en ese chamullo iban sus mejores apreciaciones porque tenían que buscar bases para todo lo que decían si querían que tuviesen algún valor.


A los críticos especializados les corresponde juzgar la calidad de un filme en cuanto arte en sí, a nosotros nos corresponde sacarle el máximo provecho en tanto medio para difundir ideas. Que el cine difunde ideas aunque se pase todo el tiempo tratando temas intrascendentes es porque así de intrascendente se ha vuelto la vida del ser humano en la actualidad... lamentablemente. 


No es el cine lo que está mal sino la vida que hoy se vive y un filme tanto como un libro solamente refleja este mundo, así es que una película taquillera es tan igual que libro que es un best seller. No se puede pedir al cineasta que produzca obras «educativas» porque estas raramente enseñan, puesto que la mayoría de las obras llamadas pomposamente «educativas» solamente aburren bajo el pretexto de ser pedagógicas, y alejan a las personas de este arte excelente. Además no todo el mundo puede hacer de los temas educativos algo comercial, no se pida pues a alguien que está en incapacidad de dar. Hay también quienes pueden lograr este afecto pero no les interesa y ante esto no se puede hacer nada...


Como quiera que sea, debemos reconocer que el cine en sí es muy influyente y si no es intrínsicamente educativo, se le puede utilizar con fines pedagógicos hasta a aquellos que son negativos... Lo que sucede es que no sabemos sacar las lecciones pertinentes de este arte. El problema está en nosotros no en el cine. Nosotros no sabemos rescatar el sentido de aventura que debe tener toda acción humana... No se debe uno olvidar que siempre se anda buscando la aventura. Incluso cuando no se sabe exactamente qué es. Lamentablemente, para bien o para mal (como todo lo que hace) anda el hombre buscando la aventura. Gladys ha de estar de acuerdo con esto, por supuesto ¿y la otra Gladys? se hizo presente en clases después de que sus compañeros dieron sus evaluaciones, aunque no creo que esté en desacuerdo, ¿no es cierto? 


El cine no es un libro, ya está claro, pero puede ser, evidentemente, tan bueno o tan malo como él, y somos nosotros quienes debemos formar la mente crítica de la gente para que sepan juzgar lo que ven y sepan obtener las enseñanzas pertinentes. Y esto no se consigue diciéndoles simplemente no vayan a ver esta o aquella película, sino dándoles los medios intelectuales necesarios para que juzguen por ellos mismos. El problema es social y cultural. No de los filmes sino de la sociedad en su conjunto... pues quienes hacen los filmes buscan lo que a la sociedad le puede atraer, de acuerdo a las condiciones de la época, para lo cual se valen de los estudios de mercado. O buscan deformar conscientemente a la sociedad utilizando, manipulando, sus gustos.


No voy a hablar de cómo se puede superar esta situación, puesto que es algo demasiado crítico para ser tocado en unas cuantas líneas, pero sí puedo señalar, como de paso, que la evolución de las diferentes sociedades nos da respuestas contundentes a esta pregunta, las cuales deben ser aplicadas teniendo en cuenta las condiciones actuales porque: Nada es nuevo bajo el sol. Esta es una verdad tan evidente, que los intelectuales más destacados -Gabriel García Márquez, por ejemplo- la han remarcado y destacado siempre... ¿Qué opinan ustedes Jorge, Fiorella, Diana y Carmen? 


El cine ha cumplido hace poco tiempo los 100 años de existencia, y podemos decir que de su historia se aprende excelentemente, como de todo lo que hacemos los seres humanos, a 

«no a temer los frutos del pasado, sino más bien a ser circunspectos en el futuro»,

según dice Sir Arthur Conan Doyle, el famoso creador de Sherlock Holmes, el mucho más famoso investigador policiaco, quien tiene muchas enseñanzas que brindarnos, por cierto. Holmes era un investigador talentoso, pero eminentemente cerebral, dejaba de lado todo sentimiento. Pero... ¿Ahora cuenta más el talento y la inteligencia que pensar con el corazón Jenny? ¿En el ser humano no deben estar juntos la mente y el corazón y pensar con los dos? ¿Y tú David? ¿has de coincidir con todo también ahora? 


Finalmente, sólo me queda enfatizar mi agrado porque hemos comenzado a trabajar dinámicamente todos nosotros, tanto los alumnos como el profesor del curso, y ya existe entre nosotros, creo no equivocarme, una comunión de ideas, lo que redundará en el mejor ambiente que debe existir siempre en un aula de clases... y todo esto, «me parece muy bien», por supuesto.



Es estupendo poder escribir así, eliminando un personaje y reforzando otro porque el público lo pide(...) Hay telenoveleros que se avergüenzan del oficio, lo que para mí es un gran error, porque se trata de un oficio sensacional, que da la posibilidad de ir contando historias, cocinando la realidad, poniendo a trabajar la imaginación bajo el dictado directo del público. Uno escribe un libro y se queda esperando a ver qué pasa, pero sabiendo que lo escrito, escrito está, y ya no tiene remedio. «No me gustó que Fulanita haya muerto», dice un lector. Ah, lo siento mucho, pero ya no puedo resucitarla. En la telenovela, en cambio, usted corre a devolverle la vida, porque no había muerto en realidad, había sido un shock, estaba en estado de coma...; y todo el mundo feliz y contento. Fulanita vuelve a la vida porque el 62 por ciento de la teleaudiencia decidió resucitarla. ¡Qué maravilla!

Gabriel García Márquez.


ANEXO
Relación de alumnos del Tercer Ciclo
Apellidos Nombres 
Amador Selva, Gladys Carol 
Ayala Vicente, Evelyn. 
Calixto Zárate, Evelyn Vanessa. 
Chumacero Calle, Juan Carlos. 
Coletti Silva, Fabiola. 
Cordero Salas, Gladys Gabriela. 
Coronado Tomaylla, César A. 
García Maruco, Eduardo 
Güissa Milla, David. 
Habrahomshon Rojas, Diana Pamela 
Huamán Sallo, Claudio. 
Hurtado Martínez, Richard. 
Lucio Quinto, Samuel Eliseo. 
Manrique Huansha, Elizabeth. 
Maticorena Carrillo, Jorge Enrique. 
Medina Canales, Ruth Miriam. 
Mendoza Vega, María Soledad. 
Minaya Garro, Giovanna. 
Olivera Jorge, Jenny Marlene. 
Pacheco Pinada, Marianela. 
Páucar García, Lizeth 
Peláez Vives, Marina. 
Quevedo Campos, Sesi. 
Ramos Yamunaqué, Danelly. 
Reaño Ortiz, Paola. 
Requejo Hijar, Olga. 
Roca Puquio, Milagros Soledad.
Salas Huallpa, Victoria. 
Tello Segura, Carmen Pilar. 
Uceda Castro, Carolina. 
Vargas Antón, Fiorella Gioanna.
Viñas Inán, Luis Enrique. 
Zavala Caldas, Laura María.







En homenaje a José María Arguedas y Mildred Merino de Zela. 
Por ese gran amor que rompió las barreras del tiempo.
Por el silencio que no pudo callar el batir de esos corazones. 
Por la mujer que atesoró hasta el mínimo detalle lo concerniente a la vida y la obra de quien amó y amar­á mientras el aliento de su amado la deje vivir... y más allá aún.
Por aquel pensador que sigue presente en quienes lo queremos, siempre, siempre.


wardevas@hotmail.com
 



Gentileza:: Walter Saavedra ching_tien_tao@yahoo.com 

 

 

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