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El 23 de setiembre, a las 11 de la mañana, se renovó la esperanza en el Senado de la Nación.
Ese día y a esa hora, jóvenes argentinos y latinoamericanos seleccionados por Mil MIlenios de Paz integraron la "III Asamblea Legislativa de Jóvenes" en la Cámara de Senadores del Congreso de la Nación. Quizás, entre ellos, esté el presidente futuro de una nueva Argentina. Allí se comprometieron a trabajar y construír un mundo más justo y solidario.
Para eso, redactaron el III Manifiesto Por la Paz que les enviamos adjuntado y que comienza así:
"Nosotros, representantes de los jóvenes del siglo XXI de todo el mundo, a los 23 días del mes de septiembre de 2002, reunidos en Asamblea Parlamentaria en el Histórico Recinto de la Cámara de Senadores de la República Argentina, convocados por “MIL MILENIOS DE PAZ”, con el apoyo de la Comisión de Cultura del Senado de la Nación presidida por la Senadora Perceval, siendo el Secretario el Lic. Juan Carlos D’Amico, ejerciendo la vocación democrática y logrando por consenso una visión compartida acerca de nuestros sueños para el futuro del mundo, manifestamos y promovemos generar entre todos una nueva civilización basada en el respeto y ejercicio de los valores enunciados en el Manifiesto por la Paz (Buenos Aires, septiembre de 2000) y procurando concretar las acciones consensuadas en el Manifiesto por la Vida (Buenos Aires, septiembre de 2001).
Declaramos que:
La Visión Compartida por todos nosotros acerca de la Nueva Civilización es la síntesis de nuestros sueños y sus coincidencias.
Por ello expresamos:
Que es necesario dejar de lado lo material, dar mayor importancia a lo espiritual y aprender a conectarse con la energía creadora
Que es importante Creer, Confiar y Compartir
Que las pequeñas cosas que alimentan el alma nos ayudan para que podamos ayudar
Que es necesario saber reconocer los propios errores
Que no ha de juzgarse a las personas a simple vista sino procurar cada uno ser mejores personas cada día y fomentar la solidaridad, el respeto mutuo y la cooperación
Que se construya entre todos una sociedad justa, feliz, donde se pueda vivir en libertad, donde cada uno pueda trabajar de acuerdo con su vocación
Que la educación sea considerada la base para la construcción de un mundo de paz, donde reine la hermandad, la tolerancia, la humildad, la cooperación, donde cada uno aporte un granito de arena y pueda descubrir su propia manera de crecer y desarrollarse
Que es fundamental lograr la armonía y la paz entre las naciones a través de la ayuda mutua entre ellas, sin exclusiones motivadas por la acumulación de capital y poder o sus condiciones sociales
Que para poder comunicarse genuinamente y comprender a los demás, es necesario que cada uno aprenda a escuchar al otro
Que resulta imperioso en la construcción de un mundo de paz, desmantelar todas las bases militares y utilizar como único recurso el diálogo entre líderes, dejando de invertir fortunas en tecnologías armamentísticas
Invitamos a todos los periodistas a contar qué la visión de los jóvenes del futuro que deberán construír
Para mayor información , les sugerimos visitar nuestra página web
www.milmilenios.org.ar
.
Gracias, a la juventud por compartir sus sueños y propuestas para un mundo mejor
porque:
Con visión los pueblos crecen
Sin visión , los pueblos perecen
Info [ info@milmilenios.org.ar
]
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LOS JOVENES SE MANIFIESTAN POR EL FUTURO DEL MUNDO
Buenos Aires, 25 de septiembre (Télam-UNICEF).- A pocos días de haberse celebrado el "Día Internacional de la Paz", unos 200 jóvenes de todo el país y naciones invitadas como Colombia, Ecuador y Brasil, se reunieron en la Cámara de Senadores del Congreso de la Nación para votar el "Manifiesto por el Futuro del
Mundo".
El documento insta a los principales líderes políticos y de la sociedad a trabajar en forma conjunta por la paz.
Argentina fue el país anfitrión de este tercer Congreso convocado por la fundación "Mil Milenios de Paz" y organismos no gubernamentales que se sumaron a la propuesta realizada el lunes pasado.
El Manifiesto consta de una declaración y diversos puntos de interés que elaboraron unos 80 jóvenes, divididos en nueve grupos de trabajo por temáticas: en la votación final se invitó a más de 100 estudiantes secundarios quienes por mayoría simple,
determinaron que las áreas de psicología, educación y creatividad son claves para la construcción de un proyecto de paz.
Juan Fernández, estudiante secundario de la provincia de San Luis, leyó el apartado de la comisión de los "psicólogos de la ciencia del alma" (que en la votación final obtuvo el primer lugar) que, entre otras cuestiones, sugiere dar apoyo psicológico
a los gobernantes "antes y durante el mandato", a los desocupados, a las madres adolescentes y a los jóvenes que terminan la escuela media y deben optar por un oficio o profesión.
Por su parte, en la comisión de los educadores se subrayó que "la sabiduría debe prevalecer ante el conocimiento" y la formación debe orientarse hacia la autonomía y la libertad, "sin imponer verdades absolutas".
"Estamos convencidos de que el cambio profundo que necesita el mundo es viable en primera instancia desde la educación", sintetizó Patricia Manchuca, una puntana de 16 años que ofició de vocera del grupo, y agregó que los programas educativos tiene que promover el respeto por la vida y las diferentes opiniones.
La tercera propuesta que encabeza el Manifiesto es la que armaron los "trabajadores del campo de la creatividad", militantes de la cultura y el arte en cooperativas solidarias; atrás quedaron los incisos sobre medios de comunicación, economía, política, sociedad, salud y religión, que para los jóvenes son menos
urgentes.
El clima fue de optimismo y la sesión cerró con un fuerte aplauso y el compromiso de los jóvenes y de la Senadora María Cristina Perceval, presidenta de la Comisión de Cultura y de la sesión juvenil, a replicar el documento y llevarlo a la acción.
"Si tú dejas las propuestas en papel y esperas que los gobernantes las realicen, no se van a dar. Tú tienes que vivir esas propuestas en el día a día", comentó el ecuatoriano Wilmer Romero, de 19 años y citó a Mahatma Ghandí: "La paz no es la meta, es el camino".
Tal vez por eso, en el documento no hay ni proyectos de ley ni reclamos puntuales dirigidos a funcionarios identificados con nombre y apellido, sino más bien una serie de peticiones de buena voluntad "para que cada uno aporte su granito de arena".
"Lo importante es crear conciencia en la gente –apuntó Patricia Machuca, del grupo de los `nuevos educadores'- nadie puede estar en paz sabiendo que en el país hay miles de chicos que se mueren de hambre".
Su compañera, Maribel Oxalde, de Río Negro, agregó "tres conceptos fundamentales: aquí, ahora y yo". "Tratamos de hacer propuestas que estén al alcance de todas las personas desde el lugar en el que estén", dijo.
Desde una perspectiva más radical, el representante de Brasil, Gabriel Loreto Lochagin, de 15 años, opinó que "la paz es una utopía posible" y comentó una experiencia que llevó adelante en Río de Janeiro, donde elaboró un proyecto de ley que hoy se estudia en las alcaldías.
Todos los jóvenes coincidieron en que la pobreza y la exclusión son grandes enemigos de la paz, "un estado de plenitud y equilibrio", como ellos mismos la definieron, y que las nuevas generaciones no sólo son el futuro, sino que también son el presente.
"En diez años nosotros vamos a poder ocupar lugares de acción más importante para llevar a la práctica los objetivos que nos estamos planteando hoy. No sé si vamos a poder concretar todos los planes, pero sí que vamos a avanzar mucho en ellos", concluyó Patricia. (Télam).-
Gentileza::: Ines Palomeque
[ inespalomeque@fibertel.com.ar
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